miércoles, 11 de febrero de 2015

PRIMER PUERTO

Primera clase

Llegada a puerto.



Mi primer puerto fue una experiencia única y se repite a cada instante.


Una mañana fría, salí de casa con una felicidad que el frío quedo olvidado. En mi cuerpo se reflejaba mi nerviosismo; un nerviosismo por que compartiría lo poco que se a estudiantes de segundo grado del bachillerato, impartiría la clase de “Literatura II”. Después de más de 8 años regresaba al colegio donde fui estudiante, donde tuve mi primer acercamiento al mundo de la literatura. Ame con una gran necesidad las letras, me inscribí a talleres de Declamación, Oratoria, ahí empezó todo lo hoy soy; eso aumentaba mi nerviosismo, ver de nuevo a  mis maestros, compartir ahora la experiencia como docente.  Había planeado la primera clase con anticipación, mi reto era hacer que lo que a mí me fascinaba les fuera atractivo, llamativo a mis estudiantes, lograr una experiencia literaria.  Mi primer puerto es una fecha que no podré olvidar, 18 de febrero de 2013, entre al colegio a las 6:40 am, abrí el salón, dejé mi maleta en el escritorio. Me dispuse a reacomodar las butacas en círculo, dejé  dos notas de colores y una lluvia en cada una de las butacas. Escribí en el pintarrón con letras grandes la fecha y un pequeño mensaje “Bienvenid@s al mundo fantástico de la Literatura”.   Transcurrieron los minutos y empezaron a llegar poco a poco los jóvenes, un grupo de jovencitas, algunos jóvenes solitarios, al momento de entrar les saludaba y daba los buenos días, me sonreían y curiosos se reunían en pequeños grupitos, hasta que dieron el toque eran ya las 7:00 am y entonces al estar todos reunidos me presenté ante ellos, posteriormente pedí que se presentarán desde sus lugares para ir poco a poco conociéndolos, les indiqué que digieran su nombre, algún  pasatiempo, libro favorito, película que más les haya gustado. La mayoría tenía como pasatiempo escuchar música y hacer actividades físicas, patinar, andar en bici, jugar baloncesto, practicar fútbol. Entre los libros que más se repetía estaban “Romeo y Julieta”, “La Saga de Crepúsculo” algunos habían leído “Diablo Guardián”, otros jóvenes por timidez me decían que habían leído el mismo libro que ya habían dicho con antelación sus compañeros. Después les pedí que escribieran en una de las notas tres palabras, las primeras que les viniera a la mente sobre  literatura, les di unos minutos y pedí que las compartieran al grupo; entres sus respuestas estuvo “Arte”, “Libros”, “Novelas”, “Poesía”,” “Literarios” cuando la última participante dio las suyas les pedí que utilizaran la lluvia que ya tenían y con ayuda de un palillo que les di hicieran un hoyito a la nota y el otro extremo con un poco de papel humedecido lo arrojaran al techo, todos arrojaron sus notas, el techo se lleno de vida y color, una lluvia de colores; y al final les dije que en la clase eso es lo haríamos, leer novelas, leer poesía,  hacer arte porque ellos también harían poesía, crearían un poema, con múltiples temas. Estaban todos emocionados. Les pedí que sacaran su cuaderno porque les daría a conocer el programa general y las unidades que habríamos de ver durante el semestre, lo que más les había llamado la atención fue saber que harían una representación de una obra de teatro como actividad extra-clase.   Esa fue mi primera clase. Una experiencia única.. 
PRIMER PUERTO.” RECUPERAR EL ESPÍRITU DE LA CLASE”. ALEXANDER ALVAREZ A.

En mi caso, imprimo a mi clase algunos valores y elementos de mi personalidad que están muy arraigados, no sé si bueno o malo, pero son parte de mis paradigmas, por ejemplo, la formalidad, la disciplina, el compromiso, la congruencia y sobre todo la pasión, son aspectos que ya están estructurados en mi ser y son parte del espíritu de mi clase. Con esto quiero decir que no importa el saber o no saber sobre algo, lo importante es intentar dar el máximo en ese momento, y además siendo congruentes, sino quiero trabajar, me doy un momento y arranco con nuevos bríos en un siguiente momento, pero hay un objetivo que cumplir, o sea que, se trabaja bajo la base de proyectos…

La pasión es fundamental, la materia que en este momento me permite reformular el espíritu de la clase es Taller de Lectura, comenzamos retomando temas como prototipos textuales: descripción, narración, diálogo, argumentación y exposición. Se les pide que traigan un cuento clásico, por ejemplo “Caperucita roja”, al momento de imprimirlo, se leen algunos ejemplos y se dan cuenta que muchas veces el mismo cuento está escrito y por supuesto narrado de manera distinta, se reflexiona que cada narrador, tiene de base la misma historia pero cada uno le imprime algo propio, bajo la idea de que siempre se puede mejorar una historia a partir de una buena narración, al igual que los otro prototipos textuales.

“Siempre se puede mejorar, ese es el espíritu de la clase”, por ejemplo, en describir algo para que otro se haga una imagen mental de “la cosa” descrita lo más fielmente posible, siempre se puede practicar una buena exposición o una buena argumentación, pero la práctica será fundamental.
Con esto, se les pide que practiquen una narración de mismo cuento solicitado y que lo hagan más interesante, aunque le cambien algunas cosas. Luego pasamos a otro prototipos y después a la práctica de otros textos, que son leídos, asimilados y practicados con una visión nueva y diferente, con un sentido de compromiso de entender cada aspecto del texto, y a partir de preguntas recurrentes que también se les invita a plantearse: Qué, Quién, Cómo, Cuándo, Porqué, Para qué, etc.; lo cual enriquece mucho el análisis y la comprensión de los textos.


Cabe decir que esto ya no lo había hecho, ya que sólo me aplicaba a los contenidos del programa y las actividades establecidas en la secuencia didáctica entregada, pero me atreví a salirme un poco del protocolo y he vuelto a aplicar esta semana y ha dado muy buenos resultados…

martes, 10 de febrero de 2015

Mi primer dia de clases del 2015





Primer puerto
“Mi primer día de clases del 2015”
Nancy Flores

El día  12 de enero del 2015, fue la primera clase  del año  con  los alumnos de tercer grado (este grupo es  difícil). Busquè muchas ideas para trabajar con estos niños,  porque mi objetivo es  que los alumnos se acerquen a la literatura  pero no como una obligación de la materia de español, sino como actividad placentera.
 La actividad consistió en que antes de salir de vacaciones de diciembre,  les propuse leer el libro  “Batallas en el desierto” de José Emilio Pacheco. Les proporcione el libro,  en la biblioteca había bastantes ejemplares y por esa parte  no hubo problema.
El lunes 12 de enero llegó y por supuesto   ya me había preparado para que esa primera clase fuera interesante:
1.-  Llegue 15 minutos  antes al salón de clases, tiempo suficiente para acomodar las  butacas en círculo, anoté esta   frase de bienvenida  “Vive como si fueses a morir mañana. Aprende como si fueses a vivir siempre”  . -Mahatma Gandhi.
2.- Decore el salón con frases del libro : “Mariana y Carlos”, “Por alto que este el cielo en el mundo por hondo que es el mar profundo no habrá una barrera en el mundo que mi amor profundo no rompa por ti”, “Oye Carlos  porque tuviste que decirle que la amabas a Mariana”
Cuando mis alumnos entraron al salón, luego identificaron  las frases y comenzaron a  hablar todos sobre el libro, pero enseguida les pedí atención y  cada uno buscó su lugar.
3.-  En cada uno de sus asientos  les deje una tarjeta en cual ellos anotaría lo parte que más les gusto del  libro; personajes, frases, pasajes o capítulo , les di 20 minutos para elaborar esta actividad, mientras ellos   trabajaban , puse la canción de café Tacuba “ Batallas”.
4.- Cada uno  participó en el círculo de lectura con lo que anotó en la tarjetita.
Algunos comentarios fueron los siguientes (algunos de los que me agradaron)
·         La parte en que Carlos le declara su amor a Mariana y  ella le da  un beso en la frente, es muy tierno y muy romántico, además Carlitos fue muy valiente de expresar lo que sentía por ella ( Lau)
·         La manera en que  Carlitos describe y narra  su casa y  su familia es como llevarnos hasta  ese tiempo, lugar y  ser como testigos de la historia, me latió.  (Lupita)
·         No me gusto el final porque no supe si Mariana murió o todo fue una mentira de Rosales, me dejo con la duda, le cambiaría el final , me gustaría que Carlitos volviera a ver a Mariana aunque solo sea al cruzar la calle ya ancianita. ( Jesús)
5.-  después de platicar sobre el libro, les proporcione la canción de batallas de Café Tacuba, la cantamos y después fuimos recordando  las partes de la canción y del libro.
6.- Para finalizar   les platique que ese libro era uno de mis favoritos (no lo mencione en la primera parte de los plasmidios porque  lo leí   tiempo  después)  y que de igual manera me había emocionado mucho con la historia de Carlitos y también me quedè intrigada y preocupada por Mariana.
Fue una clase muy  bonita porque pude  encontrar un libro adecuado para mis alumnos, ya que los temas son de su interés; sexualidad, amor, escuela y problemas familiares. La canción les agradó  mucho,  algunos  ya son fanáticos de café Tacuba   hasta ya descargaron la canción en sus celulares.  También  fue una estrategia interesante  para acercarme a  mis alumnos,   ganar su confianza,  conocerlos más  y hacerles un acercamiento a la literatura mi objetivo logrado.




Primer puerto de Hernán Cortés

     No es la primera clase, pero es una clase con un nuevo espíritu. Enseguida describo lo que ocurrió. Propuse a mis estudiantes que buscaran un poema de autor reconocido para leerlo en la siguiente clase. El poema sería elegido por cada uno de acuerdo a sus gustos e intereses. Yo llevé algunos de mis libros que contienen poemas para que ellos eligieran alguno.

    Llegamos a la siguiente clase y los invité a ir al  atrio de la iglesia del pueblo donde hay un jardín hermoso y algunos árboles. Allí, sentados en el jardín con el sol sobre nosotros, cada uno leyó el poema que había elegido. Antes de ellos, yo comencé repitiendo uno de mis poemas favoritos: “Cultivo una rosa blanca…” Les dije que la literatura no pretendía ser una carga para ellos, sino que la literatura sería un refrigerio para su espíritu. Recordé cuando una alumna me preguntó para qué servía la literatura. Ella esperaba-les comenté a mis alumnos allí- que yo le dijera algún beneficio concreto, alguna utilidad atractiva, semejante a los beneficios que brindan materias como matemáticas o informática. Sin embargo, yo contesté que la literatura era para el corazón, que le daría fortaleza a su alma, que confortaría su espíritu. También cité  la frase del poeta Pablo Neruda que me conmueve: “Y el verso cae al alma como al pasto el rocío”. Les dije que allí en su pueblo-Hueyapan-el sereno o el rocío hacía reverdecer el pasto y hacía crecer las plantas; así también nuestras almas se fortalecían con los versos, con los poemas, con la literatura. Entonces les pedí que no vieran a la literatura como una carga pesada, sino como una oportunidad de refrescar el alma y el espíritu.

    Aunque ya les había encargado un cuestionario para reconocer el género literario, les dije que lo importante era encontrarse con la literatura, “tocarla”. Les dije que para conocer a una mujer había que tocarla, mientras una joven interrumpió para decir que así también se conocía a los hombres. Les comenté que yo les presentaría a la literatura desde mi experiencia, los textos que he “tocado” y que me han “tocado”; pero que cada uno tendría su propia experiencia con la literatura. Cada uno tendría que formar su acervo, su repertorio, como las canciones que ellos conocen y guardan en su memoria y las recuerdan y las cantan en cualquier momento. De esa misma manera haríamos nuestra colección de poemas favoritos. Les dije que acercarse a la literatura era semejante a acercarse a la comida: Cada uno disfruta el platillo que le gusta y se le hace agua la boca al desearlo y luego probarlo. La literatura es para que la disfrutemos, afirmé. Acercarse a la literatura es una experiencia estética. Toca nuestra sensibilidad y la cautiva. Y también les dije que en algún momento también podríamos crear poemas, porque como dice el dicho mexicano-les recordé-: “De músico, poeta y loco, todos tenemos un poco”.

  Después de la lectura de poemas y observar que algunos tenían imágenes que mostraban un clímax o una escalera o que otros nos hacían oír el canto de los pájaros, uno de los jóvenes me mostró que ya había escrito algunas palabras propias que eran una composición amorosa en varios versos. Me sorprendí y pensé que a los jóvenes la literatura los enciende, que tienen la sensibilidad a flor de piel y que solamente hay que soplarles para que se encienda su talento literario. Fue una experiencia placentera en el jardín de aquella iglesia enorme del pueblo. Es más agradable encontrarse con la literatura en el jardín-pensé-, que encontrarse con ella en las aulas cerradas en las que a veces no entra el sol. Todavía espero que se repitan momentos en los cuales los jóvenes se entusiasmen con las palabras de los poetas muertos y de los vivos. 
    

                     6 de febrero del 2015

PRIMER PUERTO. Silvia Vargas Luviano


En mi primera sesión de un nuevo semestre, el día 10 de febrero, di la bienvenida a los estudiantes con una lluvia de mini pelotas, todos pasaron al centro del salón y recibieron un pequeño aguacero de pelotitas, (hubo mucho entusiasmo en la actividad, ellos manifestaron asombro y alegría). Tres de los estudiantes tomaron más de una pelota, a ellos les pedí que regalaran al grupo un poema. De momento causó sorpresa el pedimento, además de nerviosismo y titubeo, pero algunos agarraron valor y por fin se decidieron a compartir lo que sabían.

Todos estábamos emocionados, uno de los estudiantes (Eder) declamó “Cuando llegue a amar” de Rubén Darío:

Cuando llegues a amar. Rubén Darío.
Cuando llegues a mar, si no has amado,
sabrá que en este mundo
es el dolor más grande y más profundo
ser a un tiempo feliz y desgraciado.
Corolario: el amor es un abismo
de luz y sombra, poesía y prosa,
y en donde se hace la más cosa
que es reír y llorar a un tiempo mismo.

Lo peor, lo más terrible,
es que vivir sin él es importante.
              
Otra alumna (Jessica) dijo un fragmento de “Nocturno a Rosario” de Manuel Acuña:
Nocturno a Rosario. Manuel Acuña.
Pues bien, yo necesito
decirte que te adoro,
decirte que te quiero
con todo el corazón;
que es mucho lo que sufro,
que es mucho lo que lloro,
que ya no puedo tanto
y al grito que te imploro
te imploro y te hablo en nombre
de mi última ilusión.

Y otra más (Grecia) “Cultivo una Rosa blanca” de José Martí.
Cultivo una rosa blanca. José Martí.
Cultivo una rosa blanca
en junio como en enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca.
Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni ortiga cultivo;
cultivo una rosa blanca.

El estudiante que declamó el primer poema, dijo que el autor era Pablo Neruda, más tarde al buscarlo, me di cuenta de que es de Rubén Darío, (yo desconocía el poema, por lo que no pude corregir de inmediato el error, lo haré la siguiente sesión). Al comentar este poema, dijeron que les causó agrado y compatibilidad con los sentimientos que algunos ya han sentido respecto al amor.
Los comentarios del fragmento del segundo poema se centraron en el desamor y el amor, además de recordar, el próximo 14 de febrero “día del amor y la amistad”, expresaron.
El tercer poema, comentaron que es muy conocido por todos en el grupo, pero que no se lo sabían completo y que por pena o por considerar que no saben declamar no se animaban a pasar. De igual forma, la estudiante que lo declamó, dijo que no sabía declamar; yo sólo le dije que tratara de sentir las palabras del poema.
Conclusiones de la sesión:
-       La sesión fue diferente a lo que usualmente se realiza.
-       A pesar de haber seleccionado a algunos alumnos, otros tuvieron una participación espontánea y de mayor confianza.
-       El tiempo no fue suficiente para fortalecer el aspecto teórico de la actividad. (dejé de tarea investigar algún aspecto que consideraran interesante de los autores)
-       Me quedé con una gran satisfacción por la iniciativa y entusiasmo hacia la actividad.
-       La siguiente sesión, retomaré lo planeado en el curso anterior: elaborar autorretratos, a partir de leer a Pablo Neruda y a Rosario Castellanos.


Primer Puerto - (Marli Camargo)

La fecha de llegada al puerto fue en:  08 01 2015 

Los  Objetivos principales eran simplesmente leer y hacer arte y los específicos:
  • Valorar la diversidad lingüística y cultural de los cuentos clásicos, acercando a los pacientes a lectura de un cuento clásico en voz alta (pag.27 y 41Programa de Lectura de la SEP)
  • Acercar los alumnos(pacientes) a la lectura de un cuento clásico y motivar a las  familias a    jugar y al mismo tiempo contar cuentos;
  • Fomentar la lectura como medio para aprender a comunicarse;
  • El niño podrá expresar sus sentimientos y necesidades por medio de los cuentos;
  • Brindar diversión y placer a niños con situaciones terminales, con tratamientos oncológicos y operativos. 
Nuestros pasajeros fueron un grupo de  niños y sus mamas, papas o titios con edad entre 8 a 12.

  • Oír un cuento clásico
  • Entender que los cuentos pueden ser escritos basados en la realidad que nos rodea o experiencias personales.
La duración  de la viaje fue de:  45 a 50 minutos


A los con diferenciación  les fue oferecido  oportunidades iguales

Para los niños con discapacidad visual, se podría  preparar el cuento en forma auditiva.

 Los  Recursos que usamos en nuestra maleta fueron:
  • Cuento – Las flores de la Pequeña Ida - Hans Christian Andersen/ versión apropiadas para 7 a 12 años. El cuento tratase de  una niña que no entiende por que se han muerto sus flores y como un estudiante habla sobre la vida social secreta de las flores la explica sobre la vida y la muerte para consolarla
  • Canasta de flores secas
  • Una muñeca


Como nos fue la viajen - (Evaluación)

Entrar en el pabellón donde los niños están internados por diversas razones  puede  influir en que  no se logre  completamente  el objetivo de leer el cuento clásico.

Es importante recordar que mi rol en ese momento no es enseñar la literatura y si ser mediadora de lectura y lograr viajar en medio de flores y sueños a otra realidad fuera de hospital.

Al entrar con la canasta de flores  y la muñeca   llama la atención de los niños, y sus familiares o el responsable.

Amigablemente los invito a participar del taller literario y actividades que haremos con las flores.

Algunos desgraciadamente no pueden levantarse y otros hacen un tremendo esfuerzo para salir de su rutina hospitalaria  y disfrutar ese momento precioso que les permite salir emocionalmente del Hospital a través de literatura que hacemos en el espacio llamado Ludoteca o a veces junto a la cama de los niños si  quieren oír y no pueden salir.

A los niños chiquitos les cuento una versión simplificada del cuento, mostrando las imágenes y interpretando de la mejor manera la habla de los personajes.

La concentración es casi que general principalmente por parte de las mamas  que me miran como si nunca hubiera oído alguien les cuentar un cuento.

Hay niños que por las condiciones físicas de tratamiento se motivan con el cuento, dan su opinión, preguntas los nombres de las flores y les encantan hacer la actividad de pegamento o pintura.
En relación las mamas, observase que desfrutan y gozan ese tiempo con los hijos y unas seguramente toman de esa experiencia para seguir haciendo lo mismo con sus hijos.

Por otro lado, hay momentos que en ese momento salen para respirar otros ares y dejan sus hijo a mi cuidado.

Los niños y los padres disfrutan mucho y después de la actividades de lectura, les gusta mucha seguir haciendo  la actividad con las flores secas . Algunas mamas logran escribir algo, pero otras apenas pegan las flores secas y escriben el nombre del cuento en su hoja.

Es importante mencionar que no   todo  el grupo  logra hacer las actividades  porque  se cansan con facilidad o porque son interrumpidos por la enfermera para darles la medicación, o realizar los trámites del hospital etc.

Los recursos utilizados son  una manera de atraer la atención de los niños y considero apropiado una vez que los niños tuvieron la oportunidad para comunicar sus pensamientos por medio de las artes  haciendo su tarjeta con flores y también escribir el tema del cuento.

El cuento  es un subgénero de la narrativa y es una narración corta que intervienen personajes que realizan acciones en un lugar.
Un aspecto importante para mencionar es que los valores  como el cuidado con la naturaleza son reforzados así como el respeto con el pensamiento  y la comprensión de los niños  en relación a cuestiones vivenciadas por ellos. Muchos de los niños provienen de pueblitos donde la naturaleza es abundante y disfrutan recordar la vegetación y las flores del campo.

Cuando hago la lectura y la actividad artística con las flores para  los niños podo observar que los niños aprenden acerca de los significados de las palabras cuando vivencian sus propias experiencias durante o proceso de lectura, como menciona Goodman. ( Goodman,1980-Bruce- Early Childhood Educación)

Como menciona Krauze, (2009) “el siglo XX nace con la nueva concepción de la palabra, vista como una moneda de dos caras: el significado y el significante; ninguna de las dos se privilegia, ambas son sustancialmente necesarias.”

La forma de llevarlos a navegar es proveerlos con recursos que los hagan recordar el placer de la vida y minimizar el dolor de sus parientes.

Al finalizar la lectura y las actividades mi sentimiento es que si logré llevarlos algunos a un puerto donde aprendieron, oyeron y tuvieran un momento de placer y alegría en medio del dolor que ellos enfrentan.

Referencia Teórica 

Handersen, Hans Christian- “Cuentos para niños “(1835)

Krauze, Ethel, 2009 – “La casa de la literatura”

Goodman,1980- Bruce- Early Childhood Educación (1998)

http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/euro/andersen/las_flores_de_la_pequena_ida.htm




lunes, 9 de febrero de 2015

Primer puerto (Patricia Suárez)

Primer día de clases
El día 4 de febrero comencé el semestre de Literatura II con alumnos de preparatoria. Ya había planeado la clase a finales del semestre pasado, pero hice una modificación. La idea original era solamente leerles un poema, “Horal” de Jaime Sabines, y que ellos escribieran la letra de una canción de su agrado para que vieran que están más cerca de la poesía de lo que creen. 
El cambio fue que elegí una canción que a mí me gusta mucho de Miguel Bosé, “Aire soy”. Recientemente salió una nueva versión en la que él canta con Ximena Sariñana.
Cuando llegué, les dije que acomodaran las sillas en círculo. Una vez que estuvieron así. Les repartí una copia de la canción y les dije que la leyeran en voz baja. Luego les pregunté que quién conocía la canción. La mayoría levantó la mano, excepto dos niñas. Le pedí a una de las que no la conocía, Wendolin, que la leyera. Se dieron cuenta de que aunque ella la estuviera leyendo, tenían el ritmo en la mente.
Posteriormente, todos la cantamos. Partí de que nos gustaba y les pregunté si sentían bonito al escucharla. Dijeron que sí. Les pregunté entonces: “¿Qué dice la canción?”. Nadie respondió. La desmenuzamos verso por verso y fuimos platicando acerca de cada uno. Puedo decir que les dimos significado real a las palabras, pero no un solo significado, pues todos aportaban ideas y todas eran bienvenidas. Volvimos a cantar la canción y Jazmín dijo: “Ya es diferente porque ahora ya sé qué dice”.
Luego, alguien más leyó, “Horal”. Yo ya lo había escrito en el pizarrón mientras ellos leían la canción. Igualmente les pregunté si sentían bonito al escucharlo. Dijeron que sí. Pregunté de nuevo: “Y, ¿qué dice?”. Hubo silencio absoluto. Fuimos platicando de cada verso y volvimos a leerlo. Aun así, no lograban entender la última estrofa, pero sabían que se escuchaba bien y que los hacía sentir algo.
Entonces pregunté: “¿A quién le gusta la poesía?”. Solo se levantaron cuatro o cinco manos. Pregunté: “¿A quién le gusta la música?”. Todos levantaron la mano. Les dije: “Acabo de demostrarles que la música y la poesía son lo mismo”. La poesía también tiene ritmo, tiene melodía, nos hace acomodar las palabras para suenen mejor, podemos cantarla, nos hace sentir bonito y cuando la analizamos y la entendemos la disfrutamos más.
Finalmente les pregunté ¿qué les había parecido la primera clase? Dijeron varias cosas: divertida, interesante, diferente, etcétera, pero lo que me hizo sentir mejor fue lo que dijo una de las alumnas, Vera Manzano. “No esperaba esto, pero como ya la conozco, sabía que la clase no iba a ser como las demás, que no iba a llegar a leernos el reglamento ni la forma de trabajo ni nada de eso. Sabía que iba a ser diferente y que iba a pasar algo”.
Eso me hizo sentir bien, porque quiere decir que, aunque a veces me desespero y quiero tirar la toalla, he logrado que me vean de otra forma y que aprendan Literatura de una manera más agradable. Me encantó pensar que ellos esperan mi clase porque será algo diferente en el día. Ya nada más por eso me dan ganas de ir a trabajar.
Así entramos a un tema que en años anteriores no me gustaba dar porque yo misma no sabía bien cómo abordarlo. Bajé a la poesía del pedestal en que la tenía y la comparé con algo que fuera cercano para ellos, pero que también me gustara a mí. Así, sé que me será más fácil explicar la métrica y la retórica. Podremos ver varios textos y trataré de que sean disfrutables para mí y para ellos. Sigo teniéndole mucho respeto a la poesía, pero ahora me voy a permitir explorar otros caminos junto con mis alumnos para acercarnos de la mano a este mundo maravilloso de los versos.