domingo, 23 de septiembre de 2012

Estoy a punto de...

Explorarlo, intentarlo, crearlo y saberlo.

Mi aportación al zoológico.

            El colibrí

Un colibrí azul que volaba hacia el jardín de la lluvia de oro todas las mañanas, estuvo a punto de perder su libertad, emigrar y abandonar a las bugambilias, a los tulipanes, a los pakistakis y a las petunias, cuando conoció a un colibrí verde que vivía en el jardín de la llamarada, lejos, al otro lado del mar; ambos colibríes vivieron un idilio en el jardín de la lluvia de oro por cinco veranos,  finalmente, el colibrí verde le propuso al colibrí azul irse a vivir con él; el colibrí azul  tuvo miedo, no se imaginó abandonar su espacio, él creía que para el colibrí verde, sería más fácil adaptarse a un nuevo jardín; si  volaba con el colibrí verde, el azul permanecería lejos de  las mariposas, las abejas, azucenas, etc., y se iría prácticamente sin nada, incluso sin la aprobación de sus colibríes papás; sólo contaba con el amor del verde colibrí, de quien a penas si lograba entender el lenguaje, pero lo amaba. Ante la duda del colibrí azul para trasladarse al jardín de la llamarada, el verde colibrí decidió regresar a su propio jardín. El colibrí azul, lloraba y lloraba, hasta que recuperó el ánimo, lejos del verde colibrí, hizo una retrospección de lo que había sido el idilio y recordó que detrás del encanto verde, también existía un colibrí extraño: tacaño, aprehensivo y celoso. Si hubiese volado con el verde colibrí, probablemente el colibrí azul estaría marchito e intoxicado en la llamarada; revisar su historia, le permitió al colibrí azul mover sus alas y reconocer en ese aleteo, lo torcido del amor que pudo enderezar a tiempo para libar  nuevamente en el jardín de la lluvia de oro.

Emilia Tenorio Jaimez

miércoles, 19 de septiembre de 2012

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Conque... ¿a punto de...?

Cuenta primero, tus cuitas en un  plumero:

He estado a punto de..........       agrega: cuándo y por qué (y si puedes... dónde)

La koalita estuvo a punto de....darse por vencida... para aprender a manejar porque se ponía muy nerviosa... (y qué iba a hacer al respecto... o... qué consecuencias habría tenido) no hubiera podido trabajar, estudiar y hacer todo lo que hace en un día...

La libélula estuvo a punto de... ahorcar a su papá porque no la dejaba continuar sus estudios.. y hubiera terminado en la cárcel o casada.... (¿no es lo mismo?)

Suspenso.... con el resto del zoológico....
no desesperen...
están a punto de...

Pasitos chiquitos, bonitos y facilitos, para escribir algunos cuentitos


Recapitulando: 

1. El talismán
2. La vuelta de tuerca (el cadáver exquisito grupal o individual -combinando historias de cinco objetos-personajes, por lo menos)
3. A punto de.... 
                         no te desesperes, porque estás a punto de...
                                          explorarlo
                                          intentarlo
                                          crearlo
                                          saberlo

martes, 11 de septiembre de 2012


LAS CONTRARIEDADES DE UN ARETE

 

Había una vez un arete en forma de cruz, que vivía olvidado en el fondo de una mochila con poco espacio, por que su dueña no lo podía usar ya que vivía en un lugar muy alejado y tenia que salir a cazar para alimentar a la familia.

 Un día se sorprendió el arete pues se encontró lleno de virutas y en un mar de aserrín;  la mochila iba a servir para trasportar a un hurón que gritaba:
 
.-Ayúdenme! llévenme al veterinario para que me cure, caí en una trampa de unos cazadores que vinieron ayer, pero me pude escapar.

 Gritaba tanto, que el arete molesto por la intromisión de su espacio, lo cual era muy desagradable teniendo de por si que vivir en la obscuridad y ahora entre virutas y aserrín; con gritos le dijo:

.-Mire jovencito...no hable de esa manera, dígame que necesita, por que yo lo que necesito es regresar a la oreja de Ethel. Sin mi ella no lucirá en las fotos. ¿Que no comprende? Regresando, el grupo de cazadores le va a hacer una entrevista pues ella es un  ejemplo de la forma de vida en el monte.

 .-Si pero yo estaba buscando a mi familia cuando me sucedió esto, yo te daría a cambio lo que  tu quieras, Ayúdame por favor.

 Finamente no fue el arete quien lo ayudo, pero si Ethel, que curo al hurón, saco al arete de la mochila el cual lucio con satisfacción y se sintió muy contenta por poseer al menos un dulce de la piñata (que además estaba protegido por envoltura) que partieron en la reunión.

 

UN ARETE CONTRARIADO


 UN ARETE CONTRARIADO

 

Había una vez un arete en forma de cruz, que vivía olvidado en el fondo de una mochila con poco espacio, por que su dueña no lo podía usar ya que vivía en un lugar muy alejado y tenia que salir a cazar para alimentar a la familia.
 
Un día se sorprendió el arete pues se encontró lleno de virutas y en un mar de aserrín;  la mochila iba a servir para trasportar a un hurón que gritaba:

 .-Ayúdenme! llévenme al veterinario para que me cure, caí en una trampa de unos cazadores que vinieron ayer, pero me pude escapar.

 Gritaba tanto, que el arete molesto por la intromisión de su espacio, lo cual era muy desagradable teniendo de por si que vivir en la obscuridad y ahora entre virutas y aserrín; con gritos le dijo:
 
.-Mire jovencito...no hable de esa manera, dígame que necesita, por que yo lo que necesito es regresar a la oreja de Ethel. Sin mi ella no lucirá en las fotos. ¿Que no comprende? Regresando, el grupo de cazadores le va a hacer una entrevista pues ella es un  ejemplo de la forma de vida en el monte.
 
.-Si pero yo estaba buscando a mi familia cuando me sucedió esto, yo te daría a cambio lo que  tu quieras, Ayúdame por favor.

 Finamente no fue el arete quien lo ayudo, pero si Ethel, que curo al hurón, saco al arete de la mochila el cual lucio con satisfacción y se sintió muy contenta por poseer al menos un dulce de la piñata (que además estaba protegido por envoltura) que partieron en la reunión.

MA. ELENA
 

“Cadáver exquisito” y “la vuelta de tuerca”


 
Caer en la cotidianidad y abandonar el terreno maravilloso, fantástico y extraordinario, en donde se mueve el cuento infantil, es muy fácil. Lo anterior lo digo como crítica a mi cuento “Lary la araña”,  porque considero que le hizo falta varias “vueltas de tuerca”, entendidas como el rompimiento de la lógica en la narración, que nos da lo oportunidad de crear nuevos mundos. Lo que me hubiera permitido sacar a mi personaje de su típico mundo de araña.

Para lograr romper con esa lógica que al tratar de escribir cuentos nos persigue, hay estrategias que nos permiten visualizar esos mundos posibles. Cadáver exquisito es una dinámica, que nos deja ver como creadores, varias posibilidades y al mismo tiempo derrumbar el mundo lógico en el que vivimos.

Además de la dinámica, cadáver exquisito, también nos apoyamos en  las Variaciones para escribir un cuento infantil: con puntitos, cositas y unas cuantas palabras, de la Doctora Ethel Krauze.

Les presento el resultado:

El elefante

Había una vez un elefante. Vivía sólo y tan sólo en la oreja izquierda de Ethel, su trabajo era tomar notas, dibujar y ser feliz.

Un día, llegó una leona dispuesta a quitarle su trabajo. El elefante estaba muy triste y no sabía a quién pedir ayuda. Finalmente fue escuchado por un trompo.

—Lamentablemente, no puedo hacer nada por ti, sólo llevarte con mí esposa, ella acaba de perder su arete izquierdo del único par que tenía.

—Sí, por favor llévame con ella.

El trompo se encaminó, en búsqueda de su esposa, mientras el elefante lo seguía. Al llegar a un viejo baúl,  la esposa del trompo salió a su encuentro, con los ojos enrojecidos de tanto llorar por la pérdida de su arete.

—Necesitamos tu ayuda, —dijo el trompo, y le contó el problema.

Ella se quedó pensativa por un momento y dijo:

—Ya tengo la solución de ahora en adelante tendrás un nuevo trabajo  —Dijo dirigiéndose al elefante—. Te convertirás en mi adorno favorito, sustituirás a mi arete perdido.

Desde ese día, el elefante fue feliz con su nuevo trabajo, mientras que al mismo tiempo, la alegría volvía a la oreja de tan singular pareja del  trompo.

 

Joaquín Martínez Miramontes