miércoles, 25 de septiembre de 2013

¿Y SI REALMENTE PUDIERAMOS CAMBIAR? PARA ENTONCES…

Siempre he creído que las personas podemos cambiar para bien, para ser mejores seres humanos, en busca del paraíso del que tanto hemos hablado.  Posiblemente el 2025 se encuentra a la vuelta de la esquina, pero nadie podría evitar cambios tan drásticos en nuestra forma de actuar si todos buscáramos un bien común.

Imagino que para ese tiempo, el hombre será el mejor amigo del perro,  tanto así, que no habrá perros abandonados y tendrán centros de recreación. Para poder ser amigo de un perro, no tendrás que ser fiel, sino aprender a ser leal.

No habrá más manifestaciones ni paros magisteriales por parte del maestro, porque para entonces, tendrán un sueldo digno y habrán recuperado ese reconocimiento social que han perdido. Todos harán uso de las Tic´s y planearan sus actividades de acuerdo a las necesidades de sus alumnos. Además, los padres de familia serán un gran apoyo para ellos y los alumnos, pues estarán siempre pendientes del aprendizaje de sus hijos.
Los niños sólo podrán jugar videojuegos o entrar al face o Messenger a menos que comprueben que han leído algo de literatura. Las computadoras serán quienes determinen si es verdad o mentira, permitirles o negarles el acceso.

Las calles estarán muy limpias, habrá menos basura y se aplicara correctamente la regla de las tres “R”.
Habrá menos autos, si acaso, uno por familia y sólo para usarse en largas distancias. La gran mayoría de ellos funcionará con celdas solares.

No habrá más gente obesa, porque la gente caminará, usará bicicleta y tendrá más conciencia sobre los problemas de salud que ocasiona la comida chatarra.
No habrá ni ricos ni pobres, el dinero de los ricos será repartido de manera equitativa entre los más necesitados. Habrá disminuido el número de diputados y senadores y cobrarán lo justo.

Peña nieto, será expuesto como un vivo ejemplo de ignorancia para los alumnos que no quieran leer y para los que no deseen aprender otro idioma, mínimo el inglés. Para entonces, ese pobre hombre estará cursando la secundaria.

Habrá más lectores y escritores. La poesía será el pan nuestro de cada día.

        El derecho de soñar de Hernán Cortés

 

 

¿Cómo viviremos en el año  2025?

Sé que estaremos más viejos…

Tengo la esperanza de que el mundo será mejor.

 

Todas  las personas  ya tendremos

Conciencia ecológica: por fin separaremos

Los residuos orgánicos de los inorgánicos.

 

El  gobierno del municipio de Cuautla

 le dará el tratamiento adecuado a los deshechos.

Las personas no tendremos que respirar

el aire con ese olor nauseabundo que emana

Del relleno sanitario de la ciudad.

 

Tengo la esperanza de que dejaremos de

realizar ecocidios de viejos árboles indefensos

 con el pretexto del progreso. 

Espero que todavía queden paisajes admirables

Como el de la carretera de Tepoztlán,  que se está desvaneciendo,

pero cuya hermosura quedara en mi recuerdo.

 

Los automovilistas respetarán a los peatones.

Porque quienes al atropellar a una persona no tienen piedad  y huyen,

mucho menos la tienen con los animales.

Pero tengo la esperanza de que seremos

Una sociedad con educación vial:

en las calles los automovilistas

no atropellarán una persona más.

 

Tengo la esperanza de que la educación

Será  mejor: que los maestros enseñarán

Con paciencia y cariño a los alumnos.

Los alumnos estudiarán y no solo

Rellenarán libros, memorizando sin entender.

Los alumnos tendrán las herramientas para crear…

Los padres colaboraremos con nuestros hijos

por el bien de su educación, ya sea en una

escuela pública o privada.

martes, 24 de septiembre de 2013

El derecho de soñar

​​


En el año 2025 las personas morirán en casa, a su tiempo


el tiempo no les arrebatará la vida en las carreteras con prisa.


Se usarán todos y cada uno de los puentes peatonales


porque los peatones valorarán su vida


la vida será la prioridad de la gente.


El ruido de la ciudad será melodía 


la melodía que emitirá el saludo cordial diario.


Las personas ajenas serán conocidas


reconocerán el vínculo que existe entre todos aún sin conocernos


por el sólo hecho de ser humanos.
Los ladrones pobres ya no robarán a los pobres



ni los ricos a los pobres.
Los pobres vivirán tranquilos 
y los ricos mal habidos 
tranquilidad rogarán.
Ya no existirán tantos nombres para un sólo Dios
Dios los ayudará a entender que la finalidad es lo esencial.
La televisión será en blanco y negro 
porque la vida real será a color
color de alegría, entusiasmo y solidaridad.
El cielo será claro
 porque la máquina contra el calentamiento global lo limpiará.
Habrá enfermedades pero no enfermos
porque habrá prevención y medicamentos.
No existirán las llamadas a larga distancia
porque las distancia se acortarán
puesto que no habrá fronteras 
y todos se podrán visitar.
Terror no habrá
porque los terroristas terror a matar tendrán.
La palabra maldad no existirá
ya que en el olvido quedará.
La paz gobernará
porque el gobierno será de paz.


SEXTA PARADA

DAR CONTINUIDAD A LA CONTINUIDAD ENCABALGANDO OTRAS HISTORIAS...

Continuidad de los parques
[Cuento. Texto completo.]
Julio Cortázar

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.


Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.

EL DERECHO DE SOÑAR MÉXICO 2025

EL DERECHO DE SOÑAR MÉXICO 2025    ALEXANDER A A

Cualquier día del 2025 veré automóviles
Que no contaminen en absoluto y hasta
los perros los verán contentos.
El ambiente será respirable desde un punto
de vista físico y otro espiritual.
La gente manejara su conciencia mejor
que su automóvil y sabrá que la computadora
también es para aprender.

El 50% de la programación que pasa en televisión,
por decreto constitucional, será con contenidos
culturales y educativos y habrá familias que no
se vean sólo en televisión.

Se oirá la noticia de que el medio oriente se
encuentra en franca paz y la paz será un concepto
al alcance dela mano.

La economía administrará sueños y el recurso humano
será el motor del desarrollo.
Los letreros de no tirar basura en la calle, barrancas,
ríos, etc. serán extintos por que no habrá más basura
en las calles, barrancas, ríos, etc.

Las escuelas de cocina tendrán comedores públicos
que funcionarán con presupuesto de SEDESOL,
abatiendo la pobreza alimentaria en un 50%.

La historia reconocerá los errores de quienes la escribieron
y la muerte de Colosio, la matanza del 68, la matanza de
indígenas en Chiapas moverán conciencias y no serán más.

En los partidos políticos será obligatorio el examen de control
de confianza ara los candidatos a puestos de elección popular
y los políticos comerán de un salario digno.
Los presos en las cárceles no serán tratados como
culpables por que no habrá presos culpables en las cárceles.
En México, el nivel de vida ya no estará basado sólo en lo económico.

Nadie tendrá envidia,, por que todos tendrán lo necesario
para vivir y la envidia será motor de activación de buenas costumbres.
Ya no habrá más casas de empeño, que habrán quebrado
porque la gente no tiene necesidad de empeñar nada.

La televisión no tratará como tontos a la gente
porque no habrá gente tonta que vea televisión.
Existirán telenovelas, pocas, pero existirán pero sus contenidos
estarán enfocados a la formación de criterios positivos de la ciudadanía.

En Venezuela reinará nuevamente la democracia y
México enviará un comité asesor por ser
ejemplo de votaciones limpias.
En México, una presidenta gobernará con ética, honor, civilidad,
inteligencias, responsabilidad, humanidad, etc.

Las iglesias y las religiones comenzarán a hablar el mismo
idioma y considerarán pecado y delito lucrar con la fe.
Cualquiera podrá celebrar cualquier cosa con
la confianza de que a nadie se le pasarán las copas.
Y cada anochecer será de júbilo y cada amanecer
Resplandecerá el ánimo porque hay 24 horas más para ser mejor.

QUINTA PARADA, EL PLACER DE SOÑAR


  2012, la sonda Voyager 1, con su mensaje humano dentro, ha cruzado los confines del Sistema Solar.
2013, aglomerados en edificios y ciudades espesas, hormigueros de primitivos terrícolas se transportan en veloces trenes y automóviles cargando diminutos teclados electrónicos,  sutiles artilugios de simultaneidad, fluidez, aceleración, mientras en la otra mano continúan asidos a su cachiporra mental de Cromagnon.  Así pertrechados, cruzaron de puntitas al  segundo milenio entre profecías apocalípticas. Las predicciones fallaron, ya lo saben; siguen corriendo, apresurados entre vías de cemento, con máquinas dondequiera, las más golosas  devorando su  tiempo, insaciables; las otras, no menos voraces abandonadas a la fabricación de  montañas de inútiles productos que juzgan de provecho.
Gobernados por la economía y el valor del dinero,  vueltos de cabeza,  inventan fines del mundo entretenidos, mediáticos, para  opacar las catástrofes  de carne y hueso, de carros repletos de cadáveres, de cenizas, de torrentes de sangre, con los que conviven día a día, tan familiares, que ya no los advierten en su hormiguero infestado de focos y farolas, dique oscuro que ataja la marea resplandeciente del cosmos.     
No todo en el infierno es infierno; el amor, la poesía, la música, por ejemplo, los hacen soñar, y a veces, olvidar la cachiporra; de entre esas mujeres y hombres algunos han soñado sueños buenos, han delirado un poco y nos han soñando...
 2025, latitud norte 18º  longitud oeste  99º, Cuernavaca, México,  planeta Tierra.  Por alguna ley física inexplicable para la ciencia,  la sonda Voyager 1 lanzada en 1977, atraviesa un agujero negro y entra, para gran estupor nuestro, en contacto con la civilización de otro planeta alejado a millones de años luz. En nuestras pantallas cuánticas, vemos seres mucho más altos —la gravedad de su mundo,  menor al nuestro, les  dará esa talla—. En las ciudades se trasladan a pie, no porque carezcan de la tecnología, sino porque saben que lo más saludable es caminar.  No hay gobiernos, no porque exista anarquía sino porque nadie desea gobernar a nadie. No existen inndustrias de armas de fuego que pintarrajeen de sangre nada, porque la sangre es sagrada y el fuego sirve sólo para alumbrar los corazones.   La música y el dibujo son los dos ejes centrales en la enseñanza, y la imaginación, la asignatura esencial y obligatoria para obtener cualquier diploma, aunque a nadie le importen en realidad los diplomas. La profesión más respetada y admirada es la de maestro, aspiración máxima de esos altos seres, porque han comprobado que la sabiduría es el mayor tesoro. El único pecado es el no amor porque de ello abreva todo mal, y los únicos  mandamientos, perfectamente practicados por Buda y Jesús, son el amor y la compasión hacia el otro, sin ninguna iglesia que los  fiscalice. Coexisten millones de modestos  millonarios porque las únicas riquezas las integran la naturaleza,  el saber, y el espíritu. Nadie golpea a los niños ya que ningún padre ni madre ha sido maltratado.  Respetuosos del límite,   el consumo jamás desborda en el exceso y las palabras deforestación y contaminación sólo existen como referencia de lo que sucede en otros planetas. La obesidad es incomprensible porque no hay industrias que llenen de harina y de azúcar.  Las únicas tragedias ocurren por la separación de los amantes y las alegrías se tejen con las parejas de enamorados. Las organizaciones para defender los derechos de las minorías son un absurdo en un mundo en donde nadie violenta al otro. No hay armas ni ejércitos, porque  nadie desea apropiarse de territorios o riquezas que serían una monserga mantener.  Las máquinas, ultra avanzadas y sensibles impiden que la gente le haga daño a otra y realizan los trabajos engorrosos y repetitivos. Mansiones descomunales no se construyen porque están convencidos como Symborska de que “…/ para ser feliz e infeliz:/ un rincón modesto,/ en el que las estrellas/ den las buenas noches/…” es suficiente.   En los hospitales habrá músicos y teóricos porque como Novalis diagnosticarán que “toda enfermedad es un problema musical, y cada cura una solución musical”. Estos altos seres se sentarán a platicar, bajo el inconmensurable techo de estrellas, recordarán habernos creado en nuestro diminuto "puntito azul", mecido milagrosamente en la luz de una estrella, y mirarán al cielo buscando, ellos mismos, a sus creadores.   




Ejerciendo mi derecho de soñar



Ejerciendo mi derecho de soñar
Patricia Suárez
Cuautla, Morelos.

En el año 2025 la humanidad renunciará a las máquinas y dejará de comportarse como máquina.
La naturaleza y el hombre vivirán en armonía: los animales que hoy tratamos como mascotas serán parte de la familia y no habrá ninguno abandonado en las calles.
La gente dejará de usar automóviles, pues habrán comprendido que les genera daño más que beneficio. Todos usarán bicicletas; por eso no habrá animales ni personas atropelladas ni choques ni accidentes fatales.
El aire estará limpio y podremos respirar sin problemas, gracias a la disminución de las industrias, pues entonces se preferirá el trabajo del hombre, que tendrá como fin el satisfacer sus necesidades básicas, lo que lo hará más feliz, pues dejará de desear lo que no tiene, dándose cuenta de que tiene lo que necesita.
La gente preferirá la realidad a la evasión, por lo que la televisión perderá seguidores; así, también los perderá la publicidad y el consumo de productos chatarra.
No habrá guerras porque los seres humanos van a relacionarse con amor y arreglarán sus diferencias dialogando.
Cosecharemos nuestros propios alimentos, pues las técnicas de siembra en el hogar habrán adquirido un gran auge. Por esta razón dejaremos de comernos a los animales; así van a erradicarse las enfermedades que nos transmiten las hormonas con que los alimentan.
No habrá cáncer ni diabetes ni obesidad ni enfermedades degenerativas o incurables. Así los padres no se enfermarán ni se convertirán en cargas insufribles para sus hijos.
No habrá niños obesos ni anémicos ni desnutridos, pues el dinero estará repartido proporcionalmente, de acuerdo con los miembros de su familia. Los que un día fueron ricos aprenderán a vivir con lo necesario y repartirán lo demás entre los pobres.
No habrá políticos. Las personas ancianas formarán parte de un consejo que será quien tome las decisiones de cada lugar. No hay mejores gobernantes que quienes se han encanecido con experiencias y golpes de la vida. La policía no será necesaria, pues a la gente no tendrá necesidad de cometer delitos.
La educación no será un privilegio sino un derecho, y los maestros que elijan dedicar su vida a la enseñanza, lo harán con gusto, con amor y con orgullo. El ser anciano y el ser maestro serán los rangos más admirables a los que aspirarán muchos niños y jóvenes.
La búsqueda del placer artístico será un requisito en todo nivel de educación, pues ya habremos experimentado el amor a la naturaleza, al cuerpo, al espíritu, al universo mismo.
No habrá religiones. Todos los templos se convertirán en lugares donde la gente se reunirá a hablar, a expresar sus opiniones por diversas que sean, donde se enseñará a amar al ser supremo, que es la naturaleza, no a matar a quien piense diferente.  
Los relojes dejarán de existir, pues el tiempo solo nos apresura y nos hace olvidarnos del presente. Eso, el presente, será la única preocupación de las personas, que dejarán de anclarse al pasado y de agobiarse por el futuro.
Todos los seres humanos tendrán derecho a un lugar para vivir con su familia.
No habrá locos, porque no habrá moral sino libertad de ser quien uno quiera ser. No habrá sida porque no habrá culpa ni insatisfacción ni represión sexual.
No tendremos miedo a la muerte: la esperaremos en paz, pues habremos aprovechado cada segundo que vivimos. Nos dará gusto retirarnos del mundo colmados de satisfacciones, y nos despediremos de los nuestros con una enorme sonrisa.
Será un mundo de personas felices porque el agradecimiento a la Tierra se cantará en un coro universal ¡Amor, amor, amor!


lunes, 23 de septiembre de 2013

Vida de ensueño

Por Joaquín Martínez Miramontes 
Iguala, Guerrero, México.-­­­ ¿Estaremos en el "mapa" en el año 2025?, o más bien, ¿existirá el mundo en el 2025? Si el mundo sigue girando, ya será ganancia. Y entonces, seguro es que seremos muy diferentes. Con certeza seremos los más viejos, los sobrevivientes del siglo XX, las reliquias del anterior milenio, pero, estaremos bien; para esa fecha el ser humano habrá aprendido a dar trato justo a los ancianos. 
Adivinar cómo será el futuro es difícil, pues la forma  de vida que actualmente llevamos… no lo tiene. Sin embargo, nuestra imaginación no tiene límites, y todo lo que se puede imaginar se puede crear. Así que permítasenos soñar un momento con los ojos abiertos, porque en el año 2015, para soñar no será necesario ir a la cama y dormir… la vida será un sueño.
Los perros serán los amos del ser humano… ¡y ellos sí que sabrán tratarnos bien! 
Los políticos no cobraran salario, al contrario, harán donaciones al país cada quince días.
Los sindicatos, no cobraran cuotas, realizaran aportaciones quincenales a sus agremiados, porque para ese año, Elba Esther, ya será libre y devolverá cuotas vitalicias a sus ex agremiados.
La televisión perderá su lugar privilegiado en la sala, y será producto de vergüenza que denotará nuestra ignorancia.
Se desconfiara terriblemente de los seres que no tenga una biblioteca en casa. El currículo vitae, será llenado con las obras completas que hayas leído.
Para ser maestro de educación básica, uno de los requisitos será, que tengas como mínimo diez libros publicados.
La escuela ya no enseñara a leer y escribir, eso se aprenderá por interacción social; así como aprendemos a hablar.
Las brujas de los cuentos dejaran de ser feas; y se convertirán en sexis y sabias mujeres. No habrá más cenicientas sumisas, nobles y vírgenes; serán frías, calculadoras y ambiciosas.
El Diccionario de la Real Academia de la Lengua, redefinirá el término “sicario” porque serán ejemplo de humanidad.
Todos los animales vivirán en paz y sin temor de ser devorados, el ser humano será vegetariano.
“La luna de miel”, dejará de ser frase metafórica, y su significado será completamente literal.
Salinas de Gortari, en un gesto de arrepentimiento, pagará la deuda externa de México.
La palabra pobreza será una palabra en desuso, La Real Academia de la Lengua, la quitará del diccionario. México será el país más próspero, donde el mundo completo deseará vivir.

2025 UN SUEÑO MÁS



2025 UN SUEÑO MÁS

Iguala, Gro. ¿Cómo será el mundo en el año 2025? Tal vez la vida se alargue a mi favor y me conserve con mis extremidades superiores e inferiores en movimiento. Que los cables de mi cerebro no se crucen para estar completamente cuerda y aun me encuentre presente para gozar de lo maravilloso que sería vivir en este tiempo.
Ja ja ja soñar no cuesta nada, ni el impuesto al valor agregado (IVA) del 16% nos cobran por soñar, así es que daré rienda suelta a lo que me gustaría que se viviera en los años posteriores.
Estados unidos dejará de ser una potencia que quiera aplastar a los países indefensos,  para convertirse en un país solidario con todos los demás.
El partido de oposición ganará las elecciones a la presidencia de la republica mexicana, siendo un gobierno democrático, honrado  y  justo con el pueblo.
La delincuencia organizada dejará de serlo por  la conducción  y el comportamiento de los gobiernos: federal, estatal y municipal. 
 Los carteles de narcotraficantes se dedicaran a la producción de comestibles lícitos abriendo una fuente de trabajo y seguridad en diferentes partes del país mexicano. 
La gran producción hará que los productos estén al alcance de todos los mexicanos y de la exportación.
Los maestros serán respetados y queridos como en los años del pasado siglo, dando ellos su mayor esfuerzo en la enseñanza y amor a la patria y a la familia.
Los gobiernos harán efectivo  el artículo 3º de la constitución política de los estados unidos mexicanos en donde dice que la educacion básica será laica, gratuita y obligatoria. Para que todos los niños mexicanos sepan  leer y  escribir. De esta manera no habrá niños de la calle, estarán en las aulas aprendiendo.
Habrá universidades de gobierno en todos los municipios. Las especialidades serán de acuerdo con la ubicación geográfica que se requiera.
Los padres tendrán autoridad con sus hijos siendo respetados y queridos.
Ninguna mujer será violada ni ultrajada por ningún hombre machista, sino respetada y amada.
Habrá una gran armonía en todas las naciones del mundo. ¡Qué felicidad!