martes, 26 de abril de 2016

Bolsa 5- Marli Camargo


PREFACIO

Si se deseara señalar una fecha al cambio que sobrevino en el campo de la teoría literaria en este siglo no sería del todo desacertado decidirse por 1917, el año en que Viktor Shklovsky, joven formalista ruso, publicó un ensayo que abrió brecha: "El arte como recurso". Desde entonces, especialmente durante los dos últimos decenios, las teorías literarias han proliferado extraordinariamente incluso el significado de "literatura", "lectura" y "crítica" ha experimentado cambios de fondo. Por otra parte, aún no es mucho lo que de esta revolución teórica ha trascendido al círculo de los especialistas y de los entusiastas, y todavía no repercute abiertamente en los estudiosos de la literatura y en los lectores en general. El presente libro busca proporcionar una relación razonablemente comprehensiva de la teoría literaria moderna destinada a quienes poco o nada conocen sobre el tema. Aunque, evidentemente, en un proyecto así la excesiva simplificación y las omisiones son inevitables, he procurado, más que vulgarizar el tema, popularizarlo. Como, según mi modo de ver, no existe una forma de presentarlo "neutral" o ajena a los valores, he argüido en toda la obra a favor de un caso particular, lo cual, así lo espero, aumenta el interés. J. M. Keynes, el economista, observó una vez que los economistas a quienes desagradan las teorías o que afirman que trabajan mejor sin ellas, simplemente se hallan dominados por una teoría anterior. Esto también puede aplicarse a los estudiosos de la literatura y a los críticos. Hay quienes se quejan de que la teoría literaria es inasequiblemente esotérica y sospechan que se trata de un enclave arcano y elitista más o menos emparentado con la física nuclear. Es verdad que una "educación literaria" no fomenta precisamente el pensamiento analítico; pero también es un hecho que la teoría literaria no es más difícil que muchas investigaciones teóricas, y bastante más sencilla que algunas de ellas. Espero que este libro aclare que el tema está al alcance aun de aquellos que lo consideran por encima de sus posibilidades. Hay también estudiosos y críticos que protestan porque la teoría literaria "se interpone entre el lector y el libro". A esto se responde sencillamente que sin algún tipo de teoría—así sea irreflexivo e implícito— no sabríamos, en primer lugar, que es una obra literaria ni cómo hemos de leerla. La hostilidad a lo teórico, por lo general, equivale a una oposición hacia las teorías de los demás y al olvido de las propias. Uno de los fines de este libro consiste en suprimir esa represión para que podamos recordar.

           Discutir en este blog el contenido del prefacio.
Leer la introducción de este libro, viene el link del PDF.
Escribir/subir un resumen y un comentario de esta introducción (máximo dos cuartillas).
Diseñar un ejercicio/dinámica, con su justificación, que pueda incluirse en aula sobre este asunto/tema. Adaptarlo al grado en el que imparten clase cada quién. Aplicarlo. Comentar resultados.

Resumen del prefacio 

El marco en  la literatura fue 1917, el año en que Viktor Shklovsky, joven formalista ruso, publicó un ensayo que abrió brecha: "El arte como recurso". 

Desde entonces,  las teorías literarias han proliferado extraordinariamente incluso el significado de "literatura", "lectura" y "crítica" ha experimentado cambios de fondo y se observa una considerable hostilidad hacia a los teóricos.

La literatura dejó de ser campo único  de los especialistas y de los entusiastas, y todavía no repercute abiertamente en los estudiosos de la literatura y en los lectores en general, porque muchos piensan que ellos quieren:

·       Popularizar la teoría;

·       otros vulgarizar;
·       muchos creen que la teoría literaria es esotérica, difícil de conseguir;
·       es un enclave arcano y estilista;
·      otros creen que la teoría literaria no es formador de opinión o crítica;
·      es también considerada por algunos como sencilla;
·      se interpone entre el autor y el libro;
·      es tan difícil como la teoría nuclear.
Hay una diversidad de opinión en relación la teoría literaria, pero antes de comprender mejor la definición de la teoría literaria y sus especificaciones el autor hace la introducción al lector de:

 ¿Qué es literatura?
Y entonces desglosa  al lector las diferentes definiciones que se le han dado a la literatura, desde cómo siendo una  'obra de imaginación' en el sentido de ficción o cómo 'hechos' reales y así dejan de favorecer la historia, la filosofía y las ciencias naturales según el autor.

El autor cita algunas referencias  de escritores ingleses y franceses que son consideradas obras literarias. Como por ejemplo, Shakespeare, Webster, Marvell y Milton,  Francis Bacon, John Donne,etc. 

Posteriormente, el autor ayuda al lector a entender lo que es la teoría literaria y  menciona la teoría del formalismo como ejemplo para que identifiquemos las diferencias entre esa teoría y otras que son mencionados en el libro posteriormente.

Al origen del formalismo, sus características y su importancia  en la literatura son cuidadosamente relatadas con ejemplos, fechas y nombres que marcarán esa teoría. Al parecer del autor, el formalismo fue "esencialmente la  aplicación de la lingüística al estudio de la literatura, y cómo la lingüística en cuestión era de tipo formal, enfocada más bien a las estructuras del lenguaje que a lo que en realidad se dijera, los formalistas hicieron a un lado el análisis del 'contenido' literario (donde se puede sucumbir a lo psicológico o a lo sociológico) y se concentraron en el estudio de la forma literaria". (Eagleton, pág.)

Ejemplos como  'El Quijote' y  'Rebelión en la granja' fueron citados siendo contenidos meramente en la motivación de la forma, o sea El Quijote no es un libro acerca de un personaje de ese nombre, el personaje  no pasa de  ser un recurso para mantener unidas diferentes clases de  técnicas  narrativas, la  Rebelión  en  la granja    por  ejemplo  no  era   según   los formalistas  una  alegoría  del  estalinismo,  por  el contrario, el  estalinismo  simple y llanamente  proporcionó  una oportunidad útil para tejer una alegoría.

Lo que podemos observar es que los formalistas contribuirán por considerar la obra literaria como un conjunto de recursos, los cuales posteriormente fueron considerados elementos relacionados entre sí o funciones dentro de un sistema textual.

Como recursos son nombrados: el sonido, imágenes, ritmo, sintaxis, metro, rima técnicas narrativas, y los elementos formales literarios.

A parte de la teoría literaria, el lenguaje también es mencionado y reflexionada según la visión de los formalistas, los cuales vieron  el lenguaje literario como un conjunto de 'desviaciones' de una norma, como una especie de 'violencia lingüística'. La literatura es una clase especial de lenguaje que contrasta con el lenguaje 'ordinario' que generalmente empleamos. 

Se concluye por tanto que al definir como 'desviación' se presupone que se puede identificar la norma de la cual  los formalistas se apartan y menciona: 'para los formalistas lo literario' era una función de las relaciones diferenciales entre dos formas de expresión y no una propiedad inmutable. (pág.7)

Ellos no se propusieron definir lo  literario y los usos especiales del lenguaje que pueden ser encontrados en textos 'literarios' pero también en otros diferentes. La 'rarefacción' era para ellos la esencia del literario.

Es importante mencionar  que el tema sigue y el autor ratifica  que muchas instituciones académicas adoptan obras  y estudian como literatura, y así fueron 'construyendo' el concepto que esas obras deben ser leídas como literatura, pero hay otras que no fueron 'construidas',  nacieron  literarios y otros se imponen el carácter literario. (pág. 9)

El autor también se arriesga al hablar de las funciones y los juicios de valores con  que juzgan la literatura y alega que esas  son variables y los demuestra en su texto; por ejemplo,  la definición que el  filósofo  John M. Ellis cita: 'literatura' y  'hierbajo' son términos más funcionales que ontológicos, se refieren a lo que hacemos y no al ser fijo de las cosas. Si refieren al papel que desempeña un texto o un cardo en un contexto social, a lo que lo relaciona con su entorno y a lo que lo diferencia de él, a su comportamiento, a los fines a los que se puede destinar y a las actividades humanas que lo rodean". (pág.10)

El autor enaltece una de las sugerencias de la literatura y comenta que: "resulta iluminadora la sugerencia de que 'literatura' es una forma de escribir altamente estimada, pero encierra una consecuencia un tanto devastadora significa que podemos abandonar de una vez por todas la ilusión de que la categoría 'literatura' es 'objetiva' en el sentido de ser algo inmutable, dado para toda la eternidad. Cualquier cosa puede ser literatura, y cualquier cosa que inalterable e incuestionablemente se considera literatura". (pág. 10)

Y considera que:

"Se deduce de la definición de literatura como forma de escribir altamente apreciada que no es una entidad estable. Los tiempos cambian, los valores no proclaman el anuncio de un diario, como si todavía creyéramos que hay que matar a las criaturas enfermizas o exhibir en público a los enfermos mentales. Así, como en una época la gente puede considerar filosófica la obra que más tarde calificará de literatura, o viceversa, también puede cambiar de  opinión  sobre  lo  que  considera  escritos valiosos. Más aún, puede cambiar de opinión sobre los fundamentos en que se basa para decidir entre lo que es valioso y lo que no lo es". (pág. 11)

Observamos también que la opinión en relación a  la literatura es mutable, o sea, sí puede cambiar, pero es importante alentar  que deben estar bien fundamentados con argumentos que valoren o dejen de valorar la obra. 

El autor define lo que es 'valor' (pág. 11) y ejemplifica con obras literarias como Shakespeare que pueden perder su valor en una sociedad que puede no comprender el contexto de la obra  en un dado momento y la lectura de un modo general basándose en criterios y a la luz de fines preestablecidos y concluye que las sociedades 'rescriben' las obras literarias que leen y que la literatura de un modo general sufre una inestabilidad.

"Quizá sus obras le resulten desesperadamente extrañas, plenas de formas de pensar y sentir que en la sociedad en cuestión se consideran  estrechas o carentes de significado. En esas  circunstancias Shakespeare no valdría más que los letreros murales-grafiti- que hoy se estilan". (pág.11)

Es mencionado también cómo los juicios de valores literarios pueden cambiar  basados en el previo conocimiento que los críticos tienen o no del autor.  La emisión de opinión de las personas puede variar de acuerdo con sus percepciones e  interpretaciones espontáneas, prejuicios y criterios y anadee que los juicios de valores  se relacionan con las ideologías  sociales de cada sociedad.


Basados en el texto de arriba, hicimos un ejercicio práctico con los niños en relación a la obra literaria mencionada en la canasta básica cuatro. Sigue el ejercicio y la evaluación de los ejercicios aplicando a las diferentes teorías mencionadas:

Título de la obra: Los doce de la diligencia – Hans Christian Andersen.

Objetivo principal (teórico y didáctico)

Posibilitar la lectura de un cuento clásico a los alumnos y solicitar por medio de juegos que identifiquen conceptos de las teorías mencionadas arriba.

1-Poner atención a lo que se está leyendo, comprender a través de la lectura en voz alta.

2- Relacionar las obras de Hans Christian Andersen de publicación (historicismo).

3-Buscar el significado de algunas palabras difíciles (formalismo), o buscar en el cuento las características de los personajes (epopeya).

4- Comentar la obra posterior a la lectura, opinión como lector (teoría de la recepción).

Estrategias a ser usadas en clase

Leer en voz alta y si algún niño (a) se equivoca en las palabras decirle ¡Que te pillo!

Aquí se trata de identificar cuando el alumno tiene una falta al leer en voz alta un fragmento del cuento.

La estrategia es animada y obliga al participante estar muy atento durante la lectura.

No. alumnos: 05 alumnos.
Tiempo: 30 a 45 minutos.

Material:

Cuento: Los doce de la diligencia de Hans Christian Anderson. El cuento debe ser leído en un local o aula que no sea excesivamente grande y que recoja bien la voz. Es conveniente que cada participante disponga de un ejemplar del libro que se va a emplear para la lectura con animación y pizarrón para anotar las equivocaciones y posteriormente trabajar los significados de las palabras.

Realización

Los niños que participarán en la lectura no deberán de haber leído el libro anteriormente.

· Los niños participantes se colocarán en círculo cerrado y deberán tener su cuento en la mano.

· El maestro y el alumno que actuarán como árbitro, se situarán fuera del círculo en lugares opuestos.

· El maestro explicará que se han reunido para leer por turnos el mismo libro en voz alta y que luego lo comentarán. Deberán leer sin cometer faltas de lectura.

· A una señal del maestro el niño elegido para iniciar la lectura deberá empezar a leer en voz alta y cuando cometa la primera falta, de inmediato los árbitros deberán decirle ¡Que te pillo!, por lo tanto el niño lector deberá salir del círculo, el siguiente alumno continuará leyendo a partir de la equivocación.


· Las faltas serán las habituales como decir mal una palabra, no hacer pausa cuando se lea un punto, pronunciar mal un nombre, no poner tono interrogativo cuando haya una interrogación, hacer pausa donde no hay punto ni coma, leer en singular un plural, etc…

El maestro puede anotar las faltas en el pizarrón con las más corrientes: coma, punto y coma, signos de interrogación, puntos suspensivos, nombres equivocados, signos de admiración, etc.

Al término de la lectura el maestro comenta lo leído y los que se equivocaron deberán seguir poniendo atención para que participen en el coloquio posteriormente.

Evaluación (cómo evaluar)

El maestro hará una evaluación de la actividad de la lectura y la importancia de leer en voz alta y sus fallas para alcanzar la estrategia.

Se busca observar si la actividad despertó entusiasmo en los niños, si hubo dinamismo entre el grupo y si la lectura fue bien elegida o no; los grados de dificultad y finalmente la revisión gramatical de las palabras y discusión de la obra leída según los alumnos.

Evaluación del maestro

Antes de aplicarse el ejercicio les pregunté a los niños si conocían la obra de Hans Christian y entre los cinco apenas una la conocía.

Le pregunté si podría recordar de algún cuento y me dijo que el de la princesa y el colchón. La felicité y verbalmente les expliqué quién fue Hans Christians y algunas de sus obras. Les mostré el libro que estaríamos leyendo y que si tuvieran interés podrían leer después en las aulas.

El ejercicio fue aplicado a un grupo de cinco niños con edad de 10 y 11 años, y de un modo general a ellos le gustó el cuento, algunos de los alumnos tuvieron dificultades en la expresión oral cuando las frases eran exclamativas, por ejemplo:

!Hurra, Hurra! se oía gritar en las casas todos festejaban el Año Nuevo, puestos en pie, levantadas las copas, disponiéndose a blindar.

En relación al vocabulario muchos no conocían algunas de las palabras como: diligencia, espabilado, empresarios de mudanzas, anémonas, emanaba, muguet, manguito, abeto, etc. las cuales investigamos en el diccionario para saber el significado y ellos escribirán en su cuaderno. Es posible concluir que ese fue un ejercicio fundamentado en la teoría del formalismo donde se busca conocer los recursos y elementos de la obra.

La participación del lector, o sea del niño por medio de una actividad divertida podemos caracterizar como fundamentada en la teoría de la recepción, donde la predominancia es la participación del lector en la obra de forma que opine y vea la obra con otras perspectivas del aprendizaje por medio de la diversión.

El tiempo utilizado para la actividad fue mínimo, pero ampliado podríamos analizar la obra en relación al tiempo, que estaría relacionada al viejo y nuevo año y los meses del año, así como los días de la semana y finalmente el calendario y toda las actividades que son pasibles de hacer en sus respectivas fechas.

Considero que en la aplicación de los ejercicios las teorías fueron mezcladas y se produce un conocimiento interesante por parte de todos. 

Conclusión

El prefacio del texto fue de extrema importancia para clarificar la teoría funcionalista y también observar la importancia que ésta tuvo y puede tener en determinada obra cuando es analizada. 

Particularmente me quedé sorprendida con la definición de qué es literatura y así entiendo que abre un abanico de ideas y sugestiones donde podemos trabajar con ese fenómeno en clase y en la vida propia. Las definiciones de los conceptos como teorías, literatura, valores y juicios fueron de extrema importancia para que consideremos una nueva definición de la literatura y su importancia y significado en la sociedad o comunidad en la que vivimos.

La experiencia con los niños fue significativa, divertido y un tiempo de aprendizaje, principalmente cuando sus colegas en un simples error en la respiración ellos ya decían: !Que te pillo!, eso permite al alumno quedarse atento y también practicar el criterio de evaluación y corrección.

Quisiera poder haberlo aplicado a un grupo mayor pero no fue posible, seguramente otros temas, vocabularios habrían surgido y un nuevo aprendizaje de la obra de Hans Christian Andersen sería concebido, más me convencí que en esa actividad podemos trabajar la literatura de diferentes maneras y asegurar el aprendizaje y realización del niño al leer un cuento.

Después de la aplicación, se podrá seguir trabajando con textos creativos con los niños donde ellos pudieran escribir o ver en la diligencia junto con los meses del año y así permitir a los niños, imaginar, investigar, dibujar y expresar lo que les gusta durante los meses del año y lo que a ellos les recuerda hacer, por ejemplo en la Pascua, día de la madres, día de los padres, día de los niños, en sus cumpleaños, etc. o trabajar a cuestión de los climas en esos meses y los cambios que les generan.

jueves, 14 de abril de 2016

Bolsa 4 - Marli Camargo - Reflexiones, redefiniciones y puntualizaciones en torno a la teoría literaria y su aplicación didáctica. Camargo

Seminario Canasta Básica 3 – Dra. Ethel Krauze
Marli dos Santos Muniz Camargo

Reflexiones, redefiniciones y puntualizaciones en torno a la teoría literaria y su aplicación didáctica.

Buscar tres definiciones de teoría literaria y confrontarlas, para extraer la propia con base en dicha confrontación.
Discutir en clase y el blog de su pertinencia en la aplicación didáctica.
Extraer una propuesta propia.
Un ejemplo propio: describirlo.
Aplicar.
Exponer la conclusión.

Continuar con el formato de la Bolsa 3, para los demás puntos iniciales que cada uno incluyó: elementos que debe tener un profesor en su canasta.


O que es Teoría Literaria? Según Calderón, es una de las cuatro ramas en las que se divide la ciencia de la literatura: Teoría de la literatura, Crítica Literaria, Historia de la literatura y Literatura Comparada.

Históricamente, dicha disciplina ha sido conocida con otras denominaciones, como poética, crítica literaria, ciencia de la literatura, etc.

Sin embargo, éste último marbete se reserva en la actualidad para designar el conjunto de ramas aludidas al principio. Parafraseando a Calderón, entre ellas existen claras diferencias en cuanto a su objeto formal que es la reflexión teórica sobre el sistema de aspectos constantes y específicos de dichos textos; objeto material de todas ellas lo constituyen los textos literarios. Su función es básica con respecto al conjunto de los estudios literarios fundamentos teóricos de la ciencia de la literatura y, con concreto, construir un metalenguaje a partir del cual sea posible estudiar con rigor cualquiera de las cuestiones que se formulen en las mencionadas ramas de dicha ciencia.

Calderón, esclarece también que la creación de este metalenguaje ha sido obra de sucesivas generaciones a partir de la cultura griega y en especial, desde la poética de Aristóteles, cuya importancia es fundamental en la génesis de esta ciencia, ya que en dicha obra se abordan varias de las cuestiones que siguen ocupando la atención de los estudiosos: el concepto de poesía y o de lengua poética, la diversidad del lenguaje artístico en verso y en prosa, la noción, la naturaleza, objeto y modos de mimesis, el concepto, origen y criterios de diferenciación de géneros literarios, definición y análisis de la estructura; y funciones de la tragedia, de la epopeya, comedia, etc. Sobre la pervivencia de esta teoría literaria en Roma, las interferencias entre poética y retórica en la cultura grecolatina, su posterior fusión en la denominada ‘poetria’ medieval, el redescubrimiento de la obra de Aristóteles en el renacimiento y sus múltiples comentarios, la adhesión de los neoclásicos a esa tradición aristotélica y horaciana.
Entre varias tendencias de la Teoría Literaria, mencionaremos abajo algunos ejemplos, y enfatizamos que sobre la renovación de la teoría literaria en el transcurso del siglo xx, se remite nuevamente al lector a los artículos sobre poética, ciencia de la literatura y neorretórica.

Entre muchos ejemplos de la Teoría Literaria, esta el Historicismo. Según Izquierdo, el historicismo, es una tendencia filosófica inspirada en las ideas de Benedetto Croce y Leopold Von Rake, los cuales consideran a toda la realidad como producto de un devenir histórico , o sea tiene la perspectiva de quienes conciben el estudio de la literatura como una sucesión de obras y autores. (Pág. 72).

Entre otras características del Historicismo, en esa tendencia es la perspectiva del historiador que antepone el decurso de los acontecimientos a la experiencia estética de los lectores. Es una teoría que consiste en exponer secuencias cronológicamente ordenadas de influencias temáticas y formales. Resulta escasamente significativo, ya que el estudiante carece de experiencias literarias a las que asociar los nuevos datos que se le ofrecen.

El historicismo tiene como orientación exponer secuencias cronológicas ordenadas de influencias temáticas y formales. Utiliza fragmentos para ilustrar las influencias. Adopta un criterio intelectualista al abordar el fenómeno literaria y está sustentado en una concepción positivista de la historia.
En termos de enfoque esa teoría parte de los orígenes y avanza hacia lo mas reciente escamoteando o falseando el auténtico devenir histórico y consecuentemente no hay producciones textuales de carácter estético y el historicismo converge con el paradigma formalista, la próxima teoría que será mencionada, desde el momento en que ambos comparten una concepción de fechas de la obra de arte.

Didácticamente hablando el estudio de los textos se realiza en función de directrices preestablecidas de carácter genérico, estilístico o cronológico- y ajeno a los aspectos de los mismos que más pudieran atraer a los lectores, como son los temáticos y de contenido. Según Izquierdo, en su utilización pedagógica los alumno se pierden en un bosque de datos escasamente significativos y la falta de contacto real con los textos que en su integridad lleva con frecuencia a un impresionismo pobre y simplificador, porque obtienen juicios críticos bastantes generales y desencarnados. Es un enfoque en el que hay una ausencia de reducciones textuales de carácter estético, la perspectiva es intelectualista y externa a lo literario como tal. El aprendizaje está condenado a ser repetitivo, de carácter expositivo y no constructivo. 

Según Izquierdo, el conocimiento no es aprendido por los alumnos porque no pueden expresar sus vivencias por objetivar sus fantasías, no hay producción de textos propios y dan lugar a influencias formales y descontextualizadas( pág. ..)

Permanece, por tanto, en el exterior de la obra estética como tal, ya que concibe el lenguaje como “producto”, no como una actividad emergente y en ello coincide con los distintos formalismos. Izquierdo menciona un ejemplo de obra del tipo de historia historicista publicada por Ranke en el año 1824 llamada: Historia de los Pueblos Romanos y Germánicos (1494-1514).

Otra teoría que se puede mencionar es el formalismo, el cual inicia en Inglaterra con la publicación de I.A. Richards Practical Criticism (1929) y críticos Americanos como John Crowe Ranson, Robert Penn Warren y Cleanthbrooks quienes adaptaran el formalismo a un nuevo criticismo.

Mencionaremos el formalismo ruso, el cual también fue un movimiento de critica literaria vinculada a las vanguardias.
Según Cristal Harlan, el formalismo ruso es un movimiento de crítica literaria vinculado a las vanguardias. Los formalistas rusos, que surgen entre 1915-1930, buscaron crear una "ciencia" de la literatura y aplicaron la lingüística al estudio literario con este fin. Según los formalistas, quienes eran de tendencia marxista, una obra literaria es un único objetivo en sí y no debe ser subordinada a otras disciplinas, como la psicología, la sociología o la historia. Sus exponentes principales fueron:

Viktor Shklovsky, Yuri Tynianov, Vladimir Propp, Boris Eichenbaum, Roman Jakobson, Grigory Vinokur.
La literatura según los formalistas rusos aunque los formalistas eran marxistas, no daban importancia al contenido o al mensaje de la obra porque no lo consideraban la labor del crítico literario. En cambio, los formalistas rusos hicieron hincapié en la forma. De hecho, llegaron a la conclusión que la lengua poética y la lengua cotidiana eran dos lenguas diferentes, una idea que aborda Shklovsky en el ensayo "Arte como artificio".

Harlan menciona a Shklovsky, como siendo un formalismo , el cual defiende que el arte distancia objetos de la automatización, o sea, que el lenguaje cotidiano es automatizado y la literatura debe ser una desviación del lenguaje ordinario. Shklovsky consideraba el lenguaje oscuro y una difícil arte.

Outro fundamentalista mencionado por Harlan es Roman Jakobson, el cual define la literatura como "una violencia organizada contra el habla cotidiana". El lenguaje es hecho extraño de diferentes maneras y el mundo cotidiano es hecho no familiar. Según los formalistas rusos, la literatura es una organización particular del lenguaje con sus propias leyes, estructura y mecanismos. Por lo tanto, la obra literaria es la manifestación de un sistema teórico.
Harlan cita algunas desventajas o dificultades con ese enfoque teórico ruso, como por ejemplo:
La diferencia entre "dos" lenguas no es sostenible.
Definen a la literatura como la desviación del lenguaje cotidiano, pero éste también varía mucho (hay diferentes clases, discursos y estatus). ¿Y es toda desviación de la norma literatura?
Muchos textos se pueden interpretar como "extrañamiento" del lenguaje cotidiano (periódicos, anuncios, etc.), pero eso no quiere decir que sean literarios.
¿Cómo se puede crear una "ciencia" de la crítica literaria cuando no podemos ser totalmente objetivos, dado que no hay dos lecturas iguales?
Los juicios de valor cambian y algo que hoy se considera literario, puede no serlo mañana. (literatura.about.com/od/teorialiteraria/a/Formalismo-Ruso.htm)

El formalismo en la literatura se caracteriza por el rechazo de toda paráfrasis, es decir, de la tendencia a tomar el texto como pretexto, proyectando sobre él toda clase de interpretaciones subjetivas. El formalismo analiza, interpreta y evalúa aspectos del texto. Éstos aspectos incluyen no solamente la gramática y la sintaxis, también aspectos como tropos y medidas (meter).

En el formalismo los aspectos biográficos o psicológicos son irrelevantes para el funcionamiento del texto como tal. En esta propuesta existe la creencia en que los valores estéticos pueden sostenerse por su cuenta y que el juicio del arte puede ser aislado de otras consideraciones tales como las éticas y sociales. Se le da preponderancia a las calidades puramente formales o abstractas de la obra, es decir, elementos visuales que le dan figura como la forma, la composición, los colores o la estructura.

Desde el punto de vista de Izquierdo, la especificidad de la literatura no se sitúa en el plano formal ni en el plano del estilo, sino allí donde las estructuras formales se trascienden como tales para engendrar el sentido: la vivencia estética. Para él se requiere incluir en el modelo a los receptores que interpretan los textos como literarios o no, como valiosos artísticamente o como irrelevantes.
Numerosos autores que no se reconocen como formalistas mantienen una tajante separación entre el discurso literario y el discurso puramente “lingüístico” (Izquierdo, pág. 68).
Resumidamente, a aproximación formalista sugere que o lector vea o que es un poema, una novela, o una pieza de teatro. Los formalistas priorizan que el lector descubra por ejemplo, el significado de las palabras en una poema, novela, en su significado y valor denotativo o connotativo.

Una otra actividad didáctica en cual el formalismo puede ser ejemplificada es observar los principios en que el contenido y forma son inseparable, como por ejemplo, la imagen, tone, meter, rhyme, etc.

Las nuevas tendencias que estudian la teoría literaria son: la estética de la recepción, la semiología, la poética de lo imaginario y la pragmática.

Hans Robert Jauss es el principal teórico de la llamada estética de la recepción. Según Llovet, Jauss recoge el concepto de diálogo propuesto por Gadamer, lo cual defiende el fenómeno de la historicidad entendido este como un problema, un desafío e incluso como probación y Jauss reivindica el estudio de la historia de la literatura en un momento en que estaba en descrédito, como causa de la tendencia positivista que pretendía fijar hechos y describir relaciones causadas por haberse convertido en un modo de comprender el texto literario como manifestación espiritual entre otras posibles que permite formarse una imagen de la unidad y especificado de una época histórica. La propuesta de esa teoría es defender que el aspecto estético y la dimensión histórica de la obra literaria son en realidad inseparables.

Según Llovet, el hilo conductor que confiere unidad a una historia de la literatura es precisamente el diálogo que continuamente se va estableciendo en los distintos contextos en los que las obras son leídas. Jauss defiende que la historia de la literatura debe concentrarse en la interacción entre obra y lector. Para Jauss la obra literaria solo llega a existir plenamente en la medida que se actualice constantemente, es decir, que deje de ser un mero dato para convertirse en un acontecimiento (Llovet, pág. 232).

En la estética de la recepción el centro de interés no es el texto, es más cómo influye en los receptores. Hay que ubicar el fenómeno literario en su contexto histórico, tanto del texto como del lector. La lectura e interpretación de la obra literaria implica procesos valorativos que son diferentes, que cambian con los lectores de las distintas épocas. Los juicios de valor son parte de la vivencia estética, y no deben quedar fuera. No existen los “clásicos” más bien existen las obras que son interpretadas y consideradas valiosas desde la sensibilidad del lector.

Opinion 

La teoría de la literatura ha sido transformada en el decorrer de los siglos en simples  palabras a una ciencia, lo que podemos ver es una evolución relativamente importante. Cada uno de sus conceptos ha sido aplicado en determinadas y distintas  épocas históricas y es enfocada de modo que los lectores han ganado espacio, no solamente porque se refiere a la interpretación del texto, también hacia la enseñanza y la amplificación del conocimiento. Didácticamente la teoría de la literatura ha sido gradualmente transformada, los lectores y autores de la obra han permitido el enfoque no solamente en la obra como mera obra lingüística, si no como medio de conocimientos científicos, artísticos y de fenómenos anteriormente no valorados en la literatura misma, tales como la ciencia, psicología, valores espirituales, ciencias naturales, ciencias médicas, diversidad, ecología, etc.

La teoría literaria debe ser considerada como un proceso en espiral cuyo punto principal es la distancia entre el lector y la obra. En ese aspecto entiendo que la teoría de la recepción es valiosa porque valora  la postura del lector. Sin embargo, no podemos negar la importancia del historicismo una vez que posibilita un panorama de obras conocidas, fechas y historias, pero no es el concepto ideal para la lectura de la obra. Si una obra brinda al lector placer, conocimiento, satisfacción personal, comunitaria, aprendizaje cultural, comprensión del mundo; y/o solamente una huida hacia la fantasía, imaginación y creatividad, ésta será digna de recomendación, de lectura, y enseñanza siempre. Promover la literatura debería ser esencial en todas las materias en las escuelas, no solamente a clases de español y también fuera de ellas. Muchos conceptos podrían ser solidificados por medio de la literatura.

Elemento de la Canasta Básica a ser aplicado a los alumnos. 

Leer en voz alta para los alumnos 

Entre los elementos que deben tener en su canasta como maestro de literatura es poseer estrategias diferenciadas  de lectura y de las teorías literarias para enseñar al alumno, las diferencias por ejemplo de una teoría y otra.
Por ejemplo, de lectura en voz alta de obras clásicas o no a los alumnos según su edad. Sigue siendo una actividad que puede ser desarrollada en clase con los alumnos para promover la lectura en voz alta,( teoría de la recepción) la enseñanza de  los nombres de la obras clásicas y sus fechas,  como Hans Andersen,en determinado siglo( historicismo), y la estrategia posteriormente mencionada contribuye para que el estudiante tenga concentración en aquello que está leyendo y también  si puede trabajar o significado y valor das palabras en el cuento con los alumnos ( formalismo).
O sea, no si puede renegar las teorías, pero aprovechar las ventajas que esa tiene para la enseñanza adecuada  de forma que resulte en una analise critica por el alumno y maestro.

Ejemplos :

Título de la obra : Los doce de la diligencia – Hans Christian Andersen.

Objetivo Principal ( Teórico y Didáctico)

Posibilitar una lectura de un cuento clásico a los alumnos y solicitar por medio de juegos identificar conceptos de las teorías mencionadas arriba.


1-Poner atención en lo que se está leyendo, comprender a través de la lectura en voz alta;

2- Relacionar las obras de Hans Christian Andersen de publicación( historicismo)

3-buscar el significado de algunas palabras difíciles ( formalismo) o buscar en el cuento las características de los personajes (epopeya)

4- comentar la obra posterior a la lectura, opinión como lector ( teoría de la recepción)


Estrategias a ser usada en clase 

Leer en voz alta y si algún niño (a) se equivoca en las palabras decirle ¡Que te pillo!

Aquí se trata de identificar cuando el alumno tiene una falta al leer en voz alta un fragmento del cuento.

La estrategia es animada y obliga al participante estar muy atento durante la lectura.

Tiempo: 30 a 45 minutos.

Material

Cuento: Los doce de la diligencia de Hans Christian Anderson. El cuento debe ser leído en un local o aula que no sea excesivamente grande y que recoja bien la voz. Es conveniente que cada participante disponga de un ejemplar del libro que se va a emplear para la lectura con animación y pizarrón para anotar las equivocaciones  y posteriormente trabajar los significados de las palabras.
Realización

 Los niños que participarán en la lectura no deberán de haber leído el libro anteriormente.

· Los niños participantes se colocarán en círculo cerrado y deberán tener su cuento en la mano.

· El maestro y el alumno que actuarán como árbitro, se situarán fuera del círculo en lugares opuestos.

· El maestro explicará que se han reunido para leer por turnos el mismo libro en voz alta y que luego lo comentarán. Deberán leer sin cometer falta de lectura.

· A una señal del maestro el niño elegido para iniciar la lectura deberá empezar a leer en voz alta y cuando cometa la primera falta, de inmediato los árbitros deberán decirle ¡Que te pillo!, por lo tanto el niño lector deberá salir del círculo, el siguiente alumno continuará leyendo a partir de la equivocación.

· Las faltas serán las habituales como decir mal una palabra, no hacer pausa cuando se lea un punto, pronunciar mal un nombre, no poner tono interrogativo cuando haya una interrogación, hacer pausa donde no hay punto ni coma, leer en singular un plural, etc…


El maestro puede anotar las faltas en el pizarrón con las más corrientes: coma, punto y coma, signos de interrogación, puntos suspensivos, nombres equivocados, signos de admiración, etc.


Al término de la lectura el maestro comenta lo leído y los que se equivocaron deberán seguir poniendo atención para que participen en el coloquio posteriormente.

Evaluación

El maestro hará una evaluación de la actividad de la lectura y la importancia de leer en voz alta y sus fallas para alcanzar la estrategia.

Se busca observar si la actividad despertó entusiasmo en los niños, si hubo dinamismo entre el grupo y si la lectura fue bien elegida o no; los grados de dificultad y finalmente la revisión gramatical de las palabras y discusión de la obra leída según los alumnos.

Referencias bibliográficas

Calderón, Demetrio Estébanez – Breve Diccionario de términos literarios – 200 –Alianza Editorial s/a- Madrid

Daniel, Noel ; Disl, Andy - Los cuentos de Hans Christian Andersen -1924- Taschen – China

https://sites.google.com/site/franciscaaahumadaly/teoria-de-los-actos-de-habla

http://148.206.107.15/biblioteca_digital/capitulos/328-4671pvw.pdf

Meix Izquierdo,Francisco - 1994, “Teorías Literarias y Enseñanza de la Literatura”, Enseñar Lengua, núm. 1, julio, Barcelona, Graó (Textos de didáctica de la lengua y la literatura), pp. 53-72

Llovet, Jordi, 2012 - Teoría Literaria y literatura comparada. Ed. Ariel, letras – 1a. edición Enero 2012 – España.

Referencia website

Harlan, Cristal - literatura.about.com/od/teorialiteraria/a/Formalismo-Ruso.htm  14.04.2016

Gomes, Luz A. Acosta -  1989 - El lector y la obra - Teoría de la recepción literaria- Editorial Gredos- Madrid

https://www.scribd.com/doc/22187676/The-Formalist-Approach-to-Literature

miércoles, 13 de abril de 2016

Bolsa 4



¿Qué es una teoría? Definicion-concepto-significado-ciencia-filosofía-lógica.
Una teoría es una
hipótesis que se ha comprobado con buenos resultados. En todo caso, una hipótesis
no se comprueba por el realismo de sus supuestos sino por su capacidad para predecir con exactitud o explicar.
Hace abstracción de los detalles de un acontecimiento, simplifica, generaliza y trata de predecir y explicar el acontecimiento.
[1]

El Diccionario de la Real Academia Española de la lengua también maneja estas definiciones:

1. f. Conocimiento especulativo considerado con independencia de toda aplicación.

2. f. Serie de las leyes que sirven para relacionar determinado orden de fenómenos.

3. f. Hipótesis cuyas consecuencias se aplican a toda una ciencia o a parte muy importante de ella.[2]


Primera definición de teoría literaria

La teoría literaria es la disciplina científico-filosófica que tiene como objeto de estudio la obra literaria (discurso lingüístico artístico, creación artística manifestada por medio de los signos verbales o, de otra manera, discurso lingüístico que alcanza la categoría de expresión artística), pero, como bien lo dice la Introducción, ninguna de las teorías literarias ha podido determinar la especificidad del discurso literario frente a otros textos que utilizan signos lingüísticos (a no ser diciendo que es artístico), ni la especificidad de la obra literaria frente a otras creaciones artísticas (a no ser diciendo que es lingüística).[3]

Segunda definición de teoría literaria

La Teoría de la Literatura es, en sus términos específicos, los propios de la Ciencia de la literatura, la disciplina general, constructiva, descriptiva y teorética que se ocupa de la Literatura. Constituye, pues, y en modo establecido secularmente por la "ciencia real", el criterio teórico junto al diacrónico de la Historia de la literatura y el aplicativo de la Crítica literaria. En su primordial sentido fuerte, la Teoría de la Literatura se identifica con la techne milenaria y tradicional tratadísticamente iniciada para Occidente por Aristóteles mediante sus tratados de Retórica y Poética, es decir las teorías constructivas del discurso y la obra literaria.[4]

Tercera definición de teoría literaria

¿Qué es teoría literaria? Lo que se denomina teoría literaria se constituye con la intersección de diversos ámbitos del saber, algunos de los cuales son: metodologías de análisis literario; teorías del lenguaje, filosofía y epistemología.[5]

METODOLOGIAS                                                                                  FILOSOFIA

Formalismo                                                                                             Positivismo

Estructuralismo                                                                                      Fenomenología

Semiótica                                                                                                 Pragmática

Hermenéutica                                                                                         Deconstruccionismo

Teoría de la recepción

Análisis del discurso                          

                                                   TEORIA LITERARIA  

ASPECTOS                                                                                                 TEORIAS DEL

EPISTEMOLIGICOS                                                                                    LENGUAJE

Inductivismo                                                                                              Saussure

Hipotético – deductivismo                                                                      Benveniste   

Modelos de cambio (Kuhn – Lakatos – Laudan)                                  Hjelmslev

                                                                                                  Austin – Searle

                                                                                                  Bajtín

                                                                                                  Lacan

Definición personal de teoría literaria

Después de analizar las definiciones anteriores y dada la subjetividad de la materia de estudio considero que no es fácil encontrar una definición lineal de lo que es la teoría literaria. Incluso en las definiciones que encontré me di cuenta que los autores no se aventuraron a dar una definición absoluta ni coincidente en las características que debería tener. Esto a mi forma de entender comprueba la complejidad y la amplitud del concepto.  Personalmente explicaría el concepto de “teoría literaria” como una estructura flexible que contiene todos los elementos relacionados con la lengua y el lenguaje llámense metodologías, filosofías, teorías o epistemologías.  Esta estructura al mismo tiempo nos servirá como andamiaje para lograr una interrelación de estos elementos según sea el tema que se vaya a analizar. Podríamos ejemplificar esto de la siguiente manera: La teoría sería un telar gigante donde están los hilos de todos los colores (elementos teóricos) listos para ser usados, pero no todos estos hilos se pueden ocupar a la vez si no dependiendo la trama que se necesite esto es, a la obra literaria que se quiera responder es la combinación de hilos que se hará en ese telar para que juntos; el telar y los hilos logren crear una tela única.



[2] Diccionario de la Real Academia Española http://dle.rae.es/?id=ZVMWXKy
[3] Carrasco Ivan. Estudios Filológicos, N° 36, 2001, pp. 191-192. consulta en línea http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0071-17132001003600015&script=sci_arttext
[5] Introducción a las Teorías literarias. Consulta en linea http://letras-uruguay.espaciolatino.com/teoria_literaria/dos.pdf

Tarea 4 canasta Básica 4 El Estructuralismo Kyra Galván Haro

Tarea 4 Canasta básica 4 Dra. Ethel Krauze
Alumna: Kyra Marina Galván Haro
Objetivo: Buscar tres definiciones de teoría literaria sobre el Estructuralismo, confrontarlas, verles ventajas y desventajas y extraer una propia.
1.- Primera definición.
En términos amplios, el estructuralismo busca explorar las interrelaciones (las estructuras) a través de las cuales se produce el significado dentro de una cultura. De acuerdo con la teoría estructural, dentro de una cultura el significado es producido y reproducido a través de varias prácticas, fenómenos y actividades que sirven como sistemas de significación. Un estructuralista estudia actividades tan diversas como la preparación de la comida y los rituales para servirla, ritos religiosos, juegos, textos literarios y no literarios, y otras formas de entretenimiento para descubrir las formas profundas de producción y reproducción de significado en una cultura. Por ejemplo, uno de los primeros y más prominentes representantes del estructuralismo, el antropólogo y etnógrafo Claude Lévi-Strauss, analizó fenómenos culturales como la mitología, los sistemas de parentesco y la preparación de la comida.
Cuando es utilizado para examinar la literatura, un estructuralista crítico examinará la relación subyacente entre los elementos (la estructura) de, por ejemplo, una narración, más que enfocarse en el contenido. Este enfoque permite comparar y hallar vínculos y estructuras similares en obras pertenecientes a épocas y culturas diferentes.[1]
2.- Segunda definición.
En el libro de Roland Barthes: El grado cero de la escritura, [2] encontré un artículo llamado, “Por dónde empezar”, en el cual el autor da algunas explicaciones de lo que significa el análisis estructural de un texto y comienza planteando por dónde debería empezar un alumno que quisiera comenzar esta tarea diciendo que: “en el análisis estructural no existe un método canónico comparable al de la sociología o la filosofía, de manera tal que aplicándolo a un texto se pueda hacer surgir la estructura… (Pues) no se trata de obtener una ‘explicación del texto’, un ‘resultado positivo’(un significado último que sería la verdad de la obra o su determinación) , sino que, inversamente, se trata de entrar, mediante el análisis, ( )en el juego del significante, en la escritura: en una palabra, de dar cumplimiento, mediante su trabajo, a la pluralidad del texto.”
Finalmente, R. Barthres termina concluyendo lo siguiente: “…no se puede comenzar el análisis de un texto ( ) sin una primera aproximación semántica (de contenido) ya sea temática, simbólica o ideológica. El inmenso trabajo que queda por hacer consiste en seguir los primeros códigos que se perfilan en la perspectiva de los primeros. En resumen, si uno se arroga el derecho de partir de una cierta condensación del sentido es porque el movimiento del análisis, en su fuga infinita, es precisamente hacer estallar el texto, la primera nebulosa de los sentidos, la primera imagen de los contenidos. La propuesta del análisis estructural no es la verdad del texto sino su pluralidad; *por lo tanto, el trabajo no puede consistir en partir de las formas para percibir, esclarecer o formular contenidos, sino por el contrario, en disipar, extender, multiplicar, movilizar los primeros contenidos  bajo la acción de una ciencia formal. “[3]
Así mismo, en su artículo: “Introducción al análisis estructural de los relatos” el autor enuncia que “para describir y clasificar la infinidad de relatos, se necesita pues una teoría. La elaboración de esta teoría puede ser notablemente facilitada si nos sometemos desde el comienzo a un modelo que nos proporcione sus primeros términos y sus primeros principios.”[4] Y luego continúa: “Proponemos distinguir en la obra narrativa  tres niveles de descripción: el nivel de las funciones, el nivel de las acciones y el nivel de la narración.”[5]
3.- Tercera definición
Para el crítico literario Terry Eagleton,  el estructuralismo es una doctrina que cree que las unidades individuales de cualquier sistema tienen significado sólo en virtud de sus relaciones mutuas. “Como el formalismo -dice - separa el verdadero contenido del cuento y se concentra totalmente en la forma.  Mientras se mantenga la estructura de las relaciones entre las unidades, no importa cuántos elementos se elijan." [6]
 "Las relaciones entre los diversos elementos del cuento  pueden ser de paralelismo, oposición, inversión, equivalencia, etcétera. Mientras se conserva intacta la estructura de las relaciones internas, las unidades individuales  siguen siendo reemplazables. “[7]
El autor agrega también que a este método no le importa que el relato analizado  pertenezca a la gran literatura.  El método es analítico, no evaluador y  afirma que rechaza el significado de obvio y busca aislar las estructuras profundas del cuento que no salen a la superficie.
  El estructuralismo literario comenzó  con las teorías lingüísticas de Ferdinand de Saussure  en las que aseguraba que el lenguaje es un sistema de signos  que debía estudiarse sincrónicamente. Cada signo debía considerarse  como constituido por un significante y un significado. “El estructuralismo es un intento  de carácter general para aplicar esta teoría lingüística a objetos y actividades diferentes el lenguaje propiamente dicho.  No toma en cuenta  lo que de hecho dicen los signos  y se concentra en las relaciones internas que mantienen entre sí."[8]
Finalmente el autor hace varias críticas contra el estructuralismo.  Entre ellas menciona  que es anti histórico. También, que: "el estructuralismo desechó simultáneamente el objeto real y el sujeto humano" [9]y que es entre otras cosas una teoría literaria que ha fracasado,  pues pretender hacer una lectura de las obras literarias  algo totalmente objetivo, lo que es imposible.
4.- Definición propia 
Por lo que pude leer y entender durante la investigación que realicé  sobre el estructuralismo literario,  este ha sido una importante contribución  al desarrollo de la teoría literaria.  Nació en los años 60  a partir de las contribuciones de  Ferdinand de Saussure  y se enriquecieron con las contribuciones de otros teóricos.  Fundamentalmente,  el estructuralismo se centró  en las relaciones internas que existían  en los textos narrativos.
Descubrieron que entre sus relaciones podrían encontrarse  patrones que se repetían.  Patrones de similitud, paralelismo y otros. Se hicieron análisis concretos de textos precisos,  tomando en cuenta varios elementos.  A partir de estos análisis se precisaron algunos elementos constitutivos de los textos narrativos,  como la diferencia entre historia y discurso, repeticiones, gradaciones reglas de acción, encadenamiento, intercalación, diferentes tipos de narradores, orden temporal del relato, entre otras.
Ventajas
Podría decirse junto con el teórico Terry Eagleton, que  el mayor aporte del  estructuralismo fue desmitificar la literatura.  Y que el desmenuzamiento  de los elementos que constituyen un texto narrativo  ha sido un instrumento utilísimo  no sólo para entender los textos en su sentido humano sino como piezas   de creación  que en cierto modo pueden reproducirse siguiendo ciertos patrones. Por lo que el método  resulta muy práctico sobre todo para explicar  a los alumnos  que quieren  o estén interesados en escribir una obra literaria creativa. Recreando estos pasos el alumno podrá entender y manejar elementos concretos con los que podrá construir un texto narrativo como cuento o novela  a través de su propia creatividad.
Desventajas
Desde mi punto de vista, las  aportaciones del estructuralismo literario han sido muy importantes para el análisis de los textos.  Sin embargo  creo que los elementos y los conceptos que se analizaron como constantes en una obra ( por ejemplo el análisis que hace Todorov de  Relaciones Peligrosas)  han ido cambiando con el tiempo, los estilos,  las corrientes experimentales,  y la mentalidad.  Y finalmente,  muchas de las relaciones internas entre los elementos analizados pueden volverse un laberinto  subjetivo  en el que el analista puede perderse, ya que parte también  de un punto de vista subjetivo.




[1] http://enciclopedia.us.es/index.php/Estructuralismo
[2] Barthes, Roland, El grado cero de la escritura, Siglo XXI, México, 2011.pág.139
[3] Op. Cit. pág. 148
* el subrayado es mío.
[4] Barthres, Roland, en Introducción al análisis estructural del relato , Ediciones Coyoacán, México 2008, pág.8
[5] Op. cit., pág.12
[6] Eagleton, Terry, Una introducción a la teoría literaria, FCE; México, 2014, pág.118
[7] Op. cit., pág. 119
[8] Ibid, pág.121
[9] Ibid, pág.138